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Versión estenográfica del mensaje del senador José Narro Céspedes, vicepresidente de la Mesa Directiva del Senado de la República, en la inauguración del Foro “Gestación Subrogada. Vientres de alquiler, las otras voces”. 

 

Nos da mucho gusto estar aquí, en la inauguración de este Foro, que se llama “Gestación Subrogada. Vientres de alquiler, las otras voces”. 

 

Hoy, damos o construimos o ayudamos a que este espacio se diera aquí en el Senado, precisamente para escuchar las otras voces, las que nunca se oyen, las que nunca se escuchan, las que no se ven, las que para muchos no existen. 

 

Porque generalmente este tema de la gestación subrogada tiene que ver “con un derecho” de mujeres que tienen poder económico y que viendo que hay muchas mujeres en pobreza, buscan aprovechar esa situación para rentar una matriz, como una máquina, para tener un hijo, para procrear un niño, para generar un niño, para forjar un niño o un ser humano, sin nada que tenga que ver ni con la familia ni con los sentimientos. 

 

Por eso, hoy escuchar a las de abajo, a las de izquierda, sobre estos temas, es muy importante, porque hay muchas organizaciones de mujeres de élite, de first class, diríamos, porque así se llaman ellas, de la high society, que buscan que lo que ellas necesitan se transforme en un derecho, a costa de los derechos de otras mujeres o de otros seres humanos. 

 

Por eso, lo importante de este foro, porque lo que se busca y lo que va a suceder aquí, es que se va a develar una realidad que a veces se niega, para poder hacer posible y el derecho de unas pocas, se puede ejercer sobre las muchas, sobre las mayorías, sobre las más. 

 

Por eso este Foro es tan importante. 

 

El día de hoy nos encontramos aquí para abordar un tema, que me parece y que parece que es muy importante y a la vez delicado; ya que no tan sólo se vincula con situaciones de la mujer, sino la concepción de un nuevo ser que vendrá al mundo. 

 

Un primer aspecto que debemos plantearnos el día de hoy, es la enorme diferencia entre la gestación subrogada y lo que se debe de considerar como vientres de alquiler. En la actualidad no existe un marco internacional específico que permita que existan algunos conceptos jurídicos básicos, acerca de la maternidad o gestación subrogada. 

 

Sin embargo, desde el 2018 la relatora especial de las Naciones Unidas, destacó que las instituciones nacionales de derechos humanos y las organizaciones de la sociedad civil, deben transmitir la preocupación por las potenciales adopciones ilegales, y los acuerdos comerciales de maternidad subrogada internacional; y destacó esta importante declaración, en virtud de que nos parece que no debemos legitimar la venta de niñas y niños a través de figuras como la gestación subrogada. 

 

Hoy vivimos en una sociedad donde todo se ha convertido en una mercancía, inserta en las leyes de mercado de oferta y demanda. Cada espacio físico imaginado, puede ser vendido o alquilado; el mercado reclama para sí, cada lugar para generar una ganancia, donde ganan abogados, despachos, médicos, clínicas, hospitales. 

 

Y, la capacidad de producir más capital, con todos los círculos de poder que controlan al mundo. Es así que también el ser humano, es un producto, el cual está diseñado y programado con la ayuda de los medios para consumir otros productos, incluyendo a nosotros mismos. 

 

De manera común, compramos y vendemos horas de trabajo; compramos el tiempo de las personas y su conocimiento y habilidades, para beneficiar al dueño de la riqueza. Pero también es una realidad el tráfico de personas, la prostitución, la esclavitud, la explotación laboral de menores y de grupos vulnerables, así como el tema que hoy nos trae aquí, que es el alquiler de una mujer para la concepción de un nuevo ser. 

 

Las personas siempre están a la venta, en un mercado que desaparece la dignidad, para perpetuar un sistema altamente desigual, que funciona para favorecer a quien es capaz de pagar. Esta es la base del sistema que rige a la civilización occidental. 

 

Y en temas como el que hoy nos ocupa, considero que debemos plantear una serie de aspectos que deben visibilizarse, con la finalidad de que no adoptemos visiones románticas o figuras jurídicas tan peligrosas; en donde se involucra una serie de hechos que son muy difíciles de contraer y regular; con una ley o con una serie de reformas que en la materia se propongan. 

 

México es un país pobre y aquí la pobreza tiene rostro de mujer. 

 

De acuerdo con el CONEVAL, 24.6 millones de mexicanas se encuentran en situación de pobreza multidimensional. 

 

La pobreza vivida en las comunidades del país se detona hacia quien más sufre en una sociedad con altos índices de marginación.  

 

Millones de niñas y mujeres mexicanas son excluidas de las oportunidades para integrarse a los mercados laborales, y una de las razones principales es la violencia y la discriminación. 

 

Recordemos que el sistema occidental se fundamenta en la desigualdad, es decir, en la realidad de que unos tienen y otros no; en que unos pueden pagar y los otros necesitan vender lo que puedan para sobrevivir.  

 

Así ya vendemos nuestra fuerza de trabajo, nuestras habilidades, nuestros conocimientos, nuestras capacidades, nuestro tiempo; ¿por qué no poder alquilar cuerpos y funciones humanas? 

 

Todo tiene precio. Hoy es fácil encontrar en redes sociales mujeres entre 20 y 30 años que ofrecen su vientre con precios que pueden ir desde los 100 mil hasta los 500 mil pesos; que en realidad es un salario de 11 mil pesos hasta los 55 mil pesos mensuales, que al término del proceso de gestación deja a las mujeres con un duro golpe psicológico ante el apego formado con los nueve meses de embarazo, con la difícil condición hormonal del proceso post parto, incluyendo la depresión al ser despojadas del nuevo ser que trajeron al mundo y muchas veces en la misma situación económica a que se encontraban antes de iniciar este proceso. 

 

El tema que hoy analizamos a lo largo de esta jornada de trabajo me parece que es muy importante, ya que nos permitirá comprender que esta situación no sólo se regula en sí mismo, un hecho que está ocurriendo, sino que más bien nos permitirá conocer que se trata de un hecho que se vincula con diversos hechos a regular, en donde podemos encontrar la situación de las mujeres gestantes, de las personas que contratan y que son quienes pagan los recursos económicos para pagar lo que haya que pagar. 

 

La situación jurídica de esta nueva persona que nacerá, todas las situaciones que se vinculan al tipo de contrato jurídico que estaría intentando tratar de regular esta situación y todos los demás aspectos médicos y legales que se relacionan de manera directa o indirecta con este hecho. 

 

En nuestra consideración, nos parece que es un cúmulo de situaciones que debe atenderse con sumo cuidado, ya que involucra además un sinnúmero de hechos éticos y morales que son imposibles de regular. 

 

Aquí no estamos hablando sólo de la necesidad que pueda tener una pareja que por alguna razón no pueda concebir a un hijo de manera natural; estamos hablando de todo un fenómeno que se ha venido dando y que ha crecido de manera notoria en los últimos años; el cual me parece que, antes de que pesemos en que debemos regularlo, de inmediato debemos pensar en conocer a fondo la mayor parte de las circunstancias que lo rodean, porque no podemos regular con eficacia algo que no conocemos bien. 

 

De esta manera, el trabajo de nosotros como legisladores federales, tenemos que, en primer lugar, analizar el hecho que nos preocupa y que está generando una serie de problemas y al haberlo analizado podremos plantear alguna forma jurídica que permita que se regule la maternidad subrogada, evitando en todo momento el que sea una nueva forma de explotación hacia las mujeres. 

 

Me parece que tenemos que proteger a las mujeres de todas estas nuevas formas de violencia ocasionadas por la pobreza. 

 

No podemos seguir creyendo que podemos poner todo a la venta, fundándonos en la necesidad de los grupos vulnerables de México.  

 

No creemos que la solidaridad para las parejas que necesitan este tipo de ayuda para concebir deba desaparecer, pero no se puede convertir en un nuevo tipo de explotación para mujeres que encuentran en esta práctica una forma dolorosa y traumática para sobrevivir.  

 

Hace no muchos días ahí en mi oficina estuvo una compañera que vivió esta situación y en donde una pareja homosexual quería tener un niño y entonces la contrataron a ella para gestar a su niño.  

 

A la compañera la hicieron firmar un contrato, aprovechándose de su situación.  

 

En contubernio con hospitales, con médicos, con personas del Registro Civil, con abogados para que todo apareciera legal, y esta señora no conoció, no conoce ni a su hijo, que ahora lo quiere recuperar; pero al niño esta pareja no era una pareja que vivía en México, era una pareja que vino del extranjero, aprovechando la situación de la vulnerabilidad de las mujeres mexicanas para buscar tener un hijo aquí, alquilar un vientre para tener un hijo y llevárselo.  

 

Legalizaron papeles, pasaportes, visas, documentos, actas de nacimiento, todo para legalizar algo que no está normado en nuestro país, que no es algo legal y que este tema que aparentemente pasa y pasa en México. 

 

La señora después fue al hospital, fue a buscar las actas y no encontraban nada. El acta clínica del parto, no tenían nada, como todo es un mecanismo de complicidades, todo es un mecanismo donde todos ganan, nada más la que pierde es la mamá, la señora, se convierte en una travesía, en un doloroso caminar muchas veces para tratar de recuperar algo que va a ser muy difícil lograr hacerlo en un sistema en donde lo que se quiere es vender y poder comprar todo en la vida; pero hay cosas que no se compran, hay cosas que no se venden, como es la dignidad de las mujeres, como es el amor de una madre, que es tan importante. 

 

Por eso hoy aquí estamos discutiendo algo que ya se está discutiendo en el Senado, que ya está a debate en las comisiones y compañeras legisladoras, para estar a la altura de la modernidad, piensan que todo se puede comprar y vender, hasta un vientre de una mujer mexicana que lo necesite. 

 

Hoy por eso estamos aquí ante este foro que promueve el Frente Nacional Feminista Abolicionista, y que promueven muchas mujeres este debate para abrir la discusión, para que se escuchen las voces, para que construyamos realmente este tema del respeto a los derechos humanos, del respeto a la mujer, del respeto a esos niños que quién sabe qué vaya a pasar con ellos ante situaciones tan precarias a las que se les lleva. 

 

Por eso hoy aquí estamos abriendo esta mesa de debate, ante temas que pudiéramos pensar que están prohibidos de escuchar estas otras voces, de voces de mujeres que nunca son escuchadas, que nunca se les da la palabra. 

 

La Cuarta Transformación tiene como motor de vida que para que México avance, primero los pobres, lo cual tiene por consecuencia primero las mujeres pobres, porque sólo así, fortaleciendo a quienes son víctimas de la desigualdad económica, social y de género, podemos pensar en una sociedad más justa y evitar que sean víctimas ahora de otra situación adicional, aparte de dejar problema de la desigualdad económica, social y de género.  

 

Muchas gracias. 

 

Damos por inaugurado este foro, siendo el día 16 de mayo del año 2022, siendo las 11:24 horas. Damos por inaugurado este importante foro por el derecho de la mujer, por la dignidad de la mujer, por la dignidad de las mexicanas y de los mexicanos, aquí estamos. 

 

Damos por inaugurado este foro tan importante. 

 

Muchas gracias.