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Versión estenográfica de la participación del senador Ricardo Monreal Ávila, presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado de la República, en la Inauguración del Curso Virtual “Cocreación de Planes de Acción de Parlamento Abierto”, organizado por el Instituto Belisario Domínguez en coordinación con el Instituto Nacional Demócrata para Asuntos Internacionales. 

 

Qué tal, buenas tardes estimados integrantes del Instituto Belisario Domínguez. Miembros del Instituto Nacional Demócrata para Asuntos Internacionales. 

 

Estimados alumnos, alumnas que nos acompañan. 

 

Para mí es un gusto estar aquí con todos ustedes, ver que continúan con su preparación académica, que sin lugar a dudas representa una esperanza, porque eso quiere decir que tendremos a gente más especializada en cómo implementar y llevar a cabo el Parlamento Abierto en cada uno de los Congresos. 

 

Para poner en contexto, es importante recordar que desde el año antepasado y pasado, esta Legislatura a través del Instituto Belisario Domínguez y el Instituto Nacional Demócrata para Asuntos Internacionales, unió esfuerzos y su amplia experiencia en el terreno académico y legislativo, para poner en marcha del curso en línea de Parlamento Abierto. 

 

Por cierto, el día de hoy ya suman tres generaciones, con un total de 247 participantes. 

 

Es importante recordar que en este curso de Cocreación de Planes de Acción del Parlamento Abierto, que está por iniciar, participan solamente quienes aprobaron un curso anterior. Por lo que me da mucho gusto ver el enorme interés que este tema despierta en muchos jóvenes y en ustedes. 

 

En la actualidad, lo que más se conoce del modelo de Parlamento Abierto, son las acciones que se realizan desde el ámbito Legislativo para orientar y habilitar espacios para escuchar a las personas con respecto a su opinión sobre las decisiones que se toman en el Congreso. 

 

Es por ello que el Curso del Parlamento Abierto, nos permite contribuir al fortalecimiento institucional y actualizar a los Congresos del país, con un enfoque más integral, que si bien considera la implementación de diversos mecanismos para hacer efectiva la participación ciudadana; además incorpora la perspectiva de transparentar la información y la rendición de cuentas. Todo en el marco de la ética y la probidad legislativa. 

 

Además de plantear que la colaboración activa de la sociedad, debe hacerse cada vez más presente, mediante la utilización de las tecnologías de la información. 

 

Cabe recordar que el Curso de PA, en sus tres ediciones, de Parlamento Abierto, se realizó en momentos por demás importantes, difíciles para la vida de nuestro país. El escenario de la pandemia nos ha obligado a cambiar nuestro estilo de vida, así como las formas de relacionarnos socialmente. 

 

Ustedes se han adaptado al aprendizaje en línea, lo que requiere todavía un esfuerzo extra de estar conectados, tener buena señal de internet y organizarse para cumplir con todos los requerimientos. 

 

Ahora, con este nuevo curso, un Curso Virtual de Cocreación del Parlamento Abierto, que es por demás excelente, todas y todos ustedes tienen la oportunidad para consolidar todo lo aprendido en su curso pasado, por medio de la formulación e implementación de planes de acción de Parlamento Abierto, que sin duda alguna puede ser una labor compleja, pero sumamente importante para sus Congresos. 

 

El proceso de cocreación, permite que se identifiquen las prioridades de los órganos legislativos para implementar, monitorear y evaluar el progreso de apertura y el fortalecimiento en su función de representación y control político. 

 

Lo anterior, se puede ver reflejado en la implementación de los planes de acción de Parlamento Abierto, que son una herramienta útil para seguir avanzando hacia la apertura legislativa. Es por ello que todos y todas ustedes, pueden representar una posibilidad de cambio sobre la forma de interactuar entre el Parlamento y la sociedad civil; porque sin duda alguna, su preparación en este tema los llevará, las llevará a tener un mayor compromiso con el Poder Legislativo y la nación. 

 

Estoy consciente de que México es un país que tiene un mosaico plural de ideas y filosofías políticas, lo que no quiere decir que estemos en desacuerdo. Al contrario, esto también nos permite tender puentes hacia un mismo objetivo en común, que es el trabajar por el bien de nuestra sociedad.  

 

Como se pueden dar cuenta, tenemos una sociedad más abierta y demandante, lo que nos obliga a todas las partes, a todos los operadores políticos, desde legisladoras, legisladores, equipos de asesoría y personal diverso que conforman los congresos estatales a que trabajemos para hacer frente a los retos y oportunidades que se presentan día con día. 

 

La educación en una persona es un arma poderosa, que al emplearla inteligente y razonadamente da como resultado beneficios en común para la sociedad; por lo que la educación nos generaría, recordando a Justo Sierra, mejores condiciones de justicia. 

 

Esta mañana, por ejemplo, hemos aprobado la Ley de Revocación de Mandato a las 4 de la mañana. Pudimos lograrlo, porque cada día se requiere en los congresos mayor flexibilidad, mayor apertura, incluso mayor tolerancia.  

 

Los Congresos cuando se polarizan y cuando se exceden en la confrontación, dejan de ser funcionales. Y lo único que sucede es que se interrumpe y se paraliza la función legislativa. 

 

Esta Ley de Revocación de Mandato, todos apostaban que sería un fracaso y que la oposición o el llamado “bloque de contención”, se levantaría y acudiría a la Corte por la vía de la acción de inconstitucionalidad.  

 

Pero la perseverancia, la tolerancia, el diálogo, logró lo que no se creía que en 12, 14 o 15 horas, todos moviéramos nuestras posiciones originales y buscáramos un entendimiento para tener un instrumento jurídico a la altura de las circunstancias.  

 

Será el primer instrumento inédito, el primer instrumento en la historia de México que va a realizar un ejercicio de la naturaleza y magnitud, que es la revocación de mandato del Presidente de la República. 

 

Por eso quiero decirles que, aunque fue agotador el ejercicio, cansado, es conveniente actuar en ese sentido. 

 

Ustedes, jóvenes, aquí veo en la pantalla a hombres, a mujeres, a jóvenes, seguramente todos profesionistas, aprendan eso: tolerancia, flexibilidad, paciencia.  

 

Por momentos ayer que teníamos tres mesas de trabajo, una mesa de redacción, una mesa de dictamen y otra mesa de coordinadores, por momentos se tensaba la línea, la liga y creíamos que no podríamos. 

 

Llevábamos el 90 por ciento de avance y nos faltaban dos temas; uno de ellos la pregunta, que nos llevó horas.  

 

Pero logramos al final ponernos de acuerdo en los dos temas. 

 

¿Qué hubiese pasado si cualquiera de nosotros, el propio Presidente de la Junta de Coordinación Política, se levanta, se desespera y se dice “Ya, no hay forma. Ejerceremos nuestra mayoría y háganle como quieran”? 

 

Eso hubiera generado mayor confrontación, mayor separación y probable judicialización de una ley que es indispensable para poder generar condiciones de democracia directa como un acceso más de derechos políticos de los ciudadanos. 

 

Por eso ustedes que son jóvenes, que están cercanos a los congresos o que están cercanos a los coordinadores de los grupos parlamentarios o los miembros de la Junta de Coordinación Política o los órganos de Gobierno, actúen desde ahora con tolerancia. 

 

No importa las horas que se lleven, esa es la naturaleza del parlamento; esa es la naturaleza de nuestros órganos legislativos; y por esa razón es la única manera de construir consensos y acuerdos.  

 

Yo quiero saludarlos, dar por iniciado este curso.  

 

Gracias por la invitación, Paty, gracias al Belisario Domínguez, gracias a todo su personal. Felicidades por estos cursos, hay que seguir preparando a más jóvenes en el país.  

 

Los saludo con mucho afecto y mucho respeto. 

 

Y ánimo, hay que seguir aprendiendo de las buenas formas del quehacer parlamentario.