plg_search_media
Search - EDocman
Buscar - Categorías
Buscar - Contactos
Buscar - Contenido
Buscar - Canales electrónicos
Buscar - Etiquetas

Número - 1171 

  • Gasto de SEDENA se incrementó 138 por ciento; países en donde se han entregado riquezas a Fuerzas Armadas han sufrido golpes militares: Álvarez Icaza. 

 

El senador Emilio Álvarez Icaza Longoria, del Grupo Plural, presentó la segunda edición de “El Negocio de la Militarización en México. Opacidad, Poder y Dinero”, informe que elabora anualmente la organización civil México Unido Contra la Delincuencia, para analizar el papel que las Fuerzas Armadas han tomado en la política y economía de la actual administración federal.

 

El documento detalla que los presupuestos de la Secretaría de la Defensa Nacional y de la Secretaría de Marina han aumentado en 138 por ciento y 71 por ciento, respectivamente, desde el inicio del actual sexenio, además de que se les asignó la administración de los grandes proyectos de infraestructura del país, como el Tren Maya.

 

Para 2024 se les etiquetó a las Fuerzas Armadas 3.7 por ciento del Presupuesto de Egresos de la Federación, tercer gasto más alto sólo detrás del de las secretarías de Educación y del Bienestar; el informe, además, acota que actualmente las Fuerzas Armadas operan bajo una “lógica empresarial”, pero carecen de obligaciones de fiscalización y transparencia.

 

Al respecto, Álvarez Icaza opinó que la participación de militares y marinos en tareas distintas a las que tradicionalmente realizaban es una de las discusiones “más críticas del país”, pues, por ejemplo, la apuesta de emplear al Ejército en asuntos de seguridad ha resultado “un desastre y un fracaso”.

 

Por otra parte, advirtió que el hecho de que las Fuerzas Armadas sean el tercer mayor receptor del presupuesto es una “distorsión a la economía” del país, pues las instituciones castrenses compiten en condiciones de ventaja y discrecionalidad, más allá del poder y control que adquieren por la gran cantidad de montos que se les asigna.

 

En ese punto, advirtió que históricamente en países de América del Sur, donde se entregaron riquezas o patrimonios públicos a las Fuerzas Armadas o sus empresas, se registraron golpes militares. “La gran distorsión y perversión en esta administración, y una de sus más perversas herencias, será la creación de una elite empresarial militar”, añadió. 

 

En su intervención, la directora general de MUCD, Lisa Sánchez, señaló que el incremento de la transferencia de funciones a las Fuerzas Armadas en los últimos 20 años, pero especialmente en este sexenio, han hecho que tengan el “control completo del país”, pues controlan todo el territorio nacional por sus labores de seguridad, controlan la entrada y salida de personas y mercancías al hacerse cargo de las aduanas y las oficinas migratorias.

 

El incremento de la participación de las Fuerzas Armadas, en distintas actividades del Estado, añadió, implica el riesgo de su “politización” y “pérdida de neutralidad”, con lo que eventualmente podrían concentrar poder en detrimento del Federalismo, es decir, que no tomen en cuenta para sus decisiones a los otros poderes y niveles de gobierno.

 

En ese mismo sentido opinó Jonathan de Vicente Encarnación, director de Incidencia Política del MUCD, “no es de extrañarse que, en un futuro, no muy lejano, comiencen a tener presencia incluso en el poder político, para garantizar que sus beneficios y ganancias permanezcan”.

 

Refirió que incluso en el actual proceso electoral, la organización civil de la que es parte ha detectado que hay “militares en activo que están como candidatos”, por lo que consideró que no sería una sorpresa que en la próxima administración haya servidores públicos que impulsen políticas, recursos e iniciativas de ley en favor de la militarización.