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Número - 831

  • Asegura que Optar por la fuerza por encima del marco jurídico internacional sólo conduce a un escenario global de inestabilidad e injusticia.
     

La presidenta del Senado de la República, Ana Lilia Rivera Rivera, enfatizó que es indispensable restructurar el Sistema de Naciones Unidas y fortalecer el derecho internacional, para que se apliquen de manera eficaz en la solución pacífica de los conflictos entre naciones, la promoción de la paz mundial y la cooperación en asuntos de seguridad.

 

El pasado 8 de febrero, la senadora participó en la Audiencia Parlamentaria Anual en Naciones Unidas, donde alrededor de 300 representantes de diferentes países abordaron el tema “Poner fin a los conflictos: recetas para un futuro pacífico”, una iniciativa conjunta de la Unión Interparlamentaria (UIP) y el presidente de la Asamblea General de la ONU.

 

Dicho encuentro se llevó a cabo en la sede de la Organización de las Naciones Unidas, ubicada en Nueva York, Estados Unidos. Ahí, Ana Lilia Rivera advirtió que optar por la fuerza por encima del marco jurídico internacional para dirimir controversias sólo conduce a un escenario global de inestabilidad, injusticia y conflicto.

 

Actuar así, enfatizó la presidenta de la Cámara de Senadores, socava los principios de soberanía, igualdad y respeto mutuo, que son fundamentales para la coexistencia pacífica entre naciones.

 

Por eso, consideró que los principios de derecho internacional, incluidos los deberes y obligaciones adquiridos por los diversos tratados y convenciones internacionales, deben imperar en la convivencia de los países.

 

“El derecho internacional, a través de sus tratados, convenciones y organismos, es el marco para resolver disputas, promover la paz y fomentar la cooperación de asuntos de seguridad”, insistió.

 

“Discutimos aquí cómo lograr la paz, con una organización que surgió en 1945, con el compromiso de no más guerras. Y el entorno que nos rodea nos hace preguntarnos: ¿Y qué es lo que falló? ¿Por qué nadie escucha el dolor de la gente que muere todos los días en las guerras?”, cuestionó.

 

Ana Lilia Rivera señaló que 2023 se caracterizó por presentar mayores índices de conflictos armados desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, lo que afecta por lo menos a una de cada seis personas en el planeta.

 

A este contexto, agregó, se suman las guerras económicas que también matan gente: “Hoy hablamos de que en el mundo por lo menos hay 35 millones de niñas y niños de cinco años que sufren desnutrición extrema, de los cuales, 9.2 millones tienen padecimientos de forma grave que ponen en riesgo su vida por la desnutrición”, mientras que en muchas partes del mundo se tira y se desperdicia comida.

 

Las crisis económicas, destacó la legisladora, superan los terribles estragos de las guerras, como principal causa de inseguridad alimentaria y malnutrición que viven más de 20 países.

 

Ana Lilia Rivera alertó que, en un contexto de carencias, de inestabilidad económica, política y social, los conflictos terminan por dinamitar todos los esfuerzos nacionales, regionales e internacionales para el desarrollo y para el bienestar de nuestros pueblos.

 

“Si sumamos ahora un gran riesgo para nuestras democracias, que es el desarrollo sin control de la Inteligencia Artificial -la crisis climática, la movilidad humana y el tráfico de nuevas sustancias prohibidas cada vez más letales-, nos daremos cuenta de la importancia que es nuestro trabajo desde nuestros parlamentos”, para velar porque el acervo jurídico internacional se aplique de manera eficaz, consideró.