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Número - 462

  • Reconoce Narro Céspedes que son conceptos utilizados para difamar y construir narrativas violentas. 
     

Es necesario establecer una ruta para construir marcos jurídicos, prescriptivos e informativos que refuercen el deber ético, y así evitar la difamación que se da en Internet y redes sociales y que transgreden los derechos políticos de una persona, indicó el senador José Narro Céspedes, secretario de la Mesa Directiva. 

 

Reconoció que estos conceptos surgieron para describir fenómenos que actúan de la mano en la realidad política mexicana y mundial, para difamar y construir narrativas violentas desde el internet y las redes sociales. 

 

Durante el Foro “Infodemia y lawfare: estrategias políticas por la verdad y la justicia”, dijo que es necesario construir conocimiento colectivo, estratégico y práctico para entender, contrarrestar y prevenir los ataques jurídicos mediáticos que se realizan en contra de los movimientos progresistas de México y otros países. 

 

El lawfare, dijo, podría traducirse como guerra jurídica y judicial, que consiste en el empleo de herramientas propias del poder jurídico para anular o debilitar el ejercicio de los derechos políticos de ciertos actores de la realidad. 

 

Narro Céspedes, destacó que estas guerras judiciales son posibles, gracias a la acción previa de los medios de comunicación, pues es a través de ellos, que las derechas nacionales y el poder económico deslegitiman las acciones penales y jurídicas en el terreno de la opinión pública. 

 

A su vez, la senadora Citlalli Hernández Mora, de Morena, destacó que, la construcción de verdades a medias y de mentiras, es un método que aplican los poderes fácticos, que no se ven pero que están atrás en la toma de decisiones, para mantener el control y detener proyectos políticos. 


Agregó que se debe buscar una manera para combatir la manipulación que emplean y revertir el apoyo social hacia el Presidente, pues los medios de comunicación deben asumir su papel social de formar a los individuos en ciudadanos con información, así como estar a favor de la verdad y la justicia. 


Cuando el pueblo esté informado y libre en su conciencia plena, subrayó, no habrá quien pueda controlar ese fervor popular que define si gana o no un proyecto político. “La gran batalla revolucionaria es luchar por la verdad y estar en contra de este papel de los medios”, precisó.