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Número-1208

  • México importa aproximadamente 30 por ciento de estos insumos de Rusia 

 

La Cámara de Senadores exhortó a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, para que considere la ampliación de la cobertura del Programa de Fertilizantes para el Bienestar a otras entidades del país. 

 

En un dictamen que fue aprobado sin discusión, las y los senadores pidieron que, en caso de ser procedente, se diseñe un programa emergente y temporal de acceso a estos insumos para pequeños, medianos y grandes productores nacionales, en tanto se estabilizan los precios. 

 

Destacaron que México importa aproximadamente 30 por ciento de fertilizantes de Rusia, pero esos insumos se han encarecido por las sanciones internacionales a las que ese país ha sido objeto, derivado del conflicto armado con Ucrania, así como por la negativa de varias compañías internacionales para transportar productos de esa nación.

 

También recordaron que ya se había presentado un alza de precios a consecuencia de la pandemia, por disrupción de las cadenas de suministro y el incremento de los precios de los combustibles necesarios para trasladarlos desde el extranjero. 

 

En el documento, aprobado el pasado 26 de abril, refirieron que la tonelada de urea actualmente se vende en 23 mil pesos, pero el año pasado se podía adquirir por ocho mil pesos; en el caso del fosfato monoamónico, costaba 11 mil, en 2021, y ahora no se consigue por menos de 24 mil pesos. 

 

Además, los legisladores señalaron que no se percibe la estabilidad de los precios de los fertilizantes, por lo que, al ser un elemento que atenta contra la seguridad alimentaria, resulta fundamental actuar mediante un programa emergente que aminore los daños que miles de productores mexicanos están padeciendo.  

 

Las y los legisladores alertaron que desde hace varios meses los productos provenientes del campo presentan alzas continuas y que esos incrementos son pagados por los consumidores finales.

 

Las actividades derivadas del campo, ya sean ganaderas o agrícolas, deben ser consideradas como parte de la seguridad alimentaria mexicana, porque de éstas depende la nutrición y por tanto el bienestar de nuestro pueblo, concluyeron.