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Versión de la reunión de la Junta de Coordinación Política del Senado de la República, encabezada por su presidente, el senador Ricardo Monreal Ávila, para darle la bienvenida a José Manuel del Río Virgen, quien se reincorpora a sus actividades. 

 

SENADOR RICARDO MONREAL: Muchas gracias. 

 

Bienvenidos, no sólo los integrantes de la Junta de Coordinación Política, sino senadores y senadoras de distintos grupos parlamentarios. Bienvenidos. 

 

Hoy celebramos la libertad y la justicia. Gracias a las instancias jurisdiccionales de justicia federal, José Manuel del Río se reincorpora a sus funciones  como Secretario Técnico de la Junta de Coordinación Política. 

 

Alberto Camus decía: “si el hombre fracasa en conciliar la justicia y la libertad, fracasa en todo”. No, nosotros no hemos fracasado, aquí está hoy de nuevo entre nosotros, nuestro querido amigo y compañero de trabajo, José Manuel del Río. 

 

La lucha por su libertad unió a cientos de personas en su natal Veracruz y en todo México. José Manuel del Río ha sido exonerado de los delitos que dolosa, falsamente le fueron imputados por autoridades locales de Veracruz. 

 

Thomas Hobbes escribió que la justicia consiste en no arrebatar al hombre lo que es suyo, desde luego. De haberse aplicado la ley desde un principio, nadie hubiese podido arrebatarle a José Manuel 178 días de libertad. 

 

Nadie debe padecer la injusta situación que vivieron, él y su familia. Una vez resarcida su libertad, hagamos que esta experiencia no sea en vano. Aprendamos de ella. 

 

Nuestro compromiso con la justicia, nuestra ya larga lucha por un México justo, se ha fortalecido ahora con más fuerza, con mayor convicción. 

 

Estimadas senadoras y senadores de la República: 

 

Tenemos que esforzarnos por contribuir a la consolidación del Estado de Derecho. Ni inocentes en prisión ni criminales en las calles; no más abuso, no más vulneración de los derechos humanos. Sin Estado de Derecho, ninguna nación el viable. 

 

Este México, el de la injustificable prisión para una persona inocente, no es lo que queremos. Queremos un país de leyes, un país en el que prevalezcan los derechos humanos, la justicia, la legalidad. El Estado de Derecho. 

 

Toda sociedad, todo pacto social, todo país se sustenta en el Estado de Derecho, que es el factor primordial de la convivencia, de la convivencia, de la armonía. Sin Estado de Derecho, las coordenadas se pierden y todos nos extraviamos. 

 

¿A dónde se dirige un Estado en el que la aplicación de la ley es selectiva? ¿De qué nos sirve tener un marco jurídico robusto, si puede distorsionarse a gusto de quien, en posición del poder, quiere hacerlo? 

 

Cuando no hay certeza en la aplicación de la ley, cuando se sabe que este puede aplicarse, esta puede aplicarse o interpretarse a capricho, se pierde la certidumbre jurídica y social. 

 

El pacto social hay que tenerlo presente, se nutre de reglas claras y de la certeza de su aplicación; de ahí los emprendimientos, la inversión, los contratos de toda índole, los compromisos sociales, empresariales, los acuerdos. 

 

En estos meses hemos constatado que en centros penitenciarios de Veracruz, hay personas que están recluidas injustamente, y seguramente en otros estados del país sucede lo mismo; víctimas de consigna o persecución. El Senado no puede permitirlo, somos representantes del Pacto Federal, somos representantes de los estados nadie debe ser víctima de venganzas, ni políticas ni personales, por ningún medio, mucho menos mediante el aparato de procuración y administración de justicia. 

 

La justicia puede parpadear, decía Middleton Thomas, algún tiempo puede parpadear, pero acaba viendo. A veces nuestra justicia parpadea meses y en otros casos, años enteros; no nos merecemos una justicia que parpadee tanto que termine por no ver. 

 

Es trabajo de los tres Poderes robustecer nuestro marco legal y su aplicación, porque es evidente que una aspiración fundamental de mexicanos y mexicanas  es la justicia. Esta es una lucha de décadas, hemos avanzado, desde luego, pero tenemos que reconocer lo que nos falta por hacer y apretar el paso. 

 

La experiencia de José Manuel del Río nos ha hecho ver con toda claridad lo que sabemos, por principio y convicción, y que ahora debemos subrayar: la división de poderes es indispensable, porque con ella se evita la concentración de poder, se equilibra su ejercicio y se cierra el paso a las tentaciones autoritarias. 

 

Para cumplir sus fines esenciales en materia de seguridad y justicia, el Estado debe fortalecer sus instituciones a favor de las libertades, de los derechos humanos, de los derechos civiles. Hay que avanzar en el fortalecimiento de nuestro marco legal para que los Poderes de la Unión, los tres órdenes de Gobierno y las instituciones del Estado en general, puedan cumplir con sus obligaciones y facultades, en un marco de equilibrio y contrapesos; así como en un contexto de rendición de cuentas. 

 

Hemos avanzado, sí, en nuestra democracia, pero tenemos que estar atentos para que los gobiernos locales no caigan en la tentación insular de conducir a las entidades unirpersonalmente. Lo que ha llevado en algunos casos, a la pretensión de intentar hacer de la voluntad personal o de grupo, la única ley. 

 

Los 178 días de prisión injusta de José Manuel del Río, deben ir más allá del medio año de pesadillas para él, su familia y sus amigos. Desde luego, estoy seguro, no dará lugar a resentimientos; todo está superado ya. 

 

Pero para darle sentido incluso a la injusticia, hay que procurar que la experiencia se convierta en una hoja de ruta, en beneficio general. Lo que sólo puede lograrse mediante el trabajo, los acuerdos, la voluntad de ofrecer a México un marco legal y unas instituciones a la altura de este gran país. 

 

Para todos aquellos que han padecido cárcel injustamente, aquellos que han sido perseguidos constantemente, y para evitar que más personas sean víctimas de esto; tenemos mucho que hacer en México. Hagamos caso y hagámonos cargo de este desafío. 

 

Permítanme una afirmación personalísima, en ocasión de la reincorporación de José Manuel del Río a la JUCOPO y los motivos que lo alejaron de su responsabilidad:  

 

Bienvenido, al amigo, al colaborador, al servidor público, José Manuel del Río Virgen. Saben ustedes de mi aprecio y gratitud, no cabe en mí la ingratitud, nunca ha cabido y creo que en la política se debe tener ese valor, la lealtad, la gratitud, el agradecimiento. 

 

Reitero mi mayor compromiso de trabajar intensamente desde el esfuerzo institucional del Senado, y desde el esfuerzo personal en cualquier ámbito, para fortalecer, consolidar y hacer irreversible el pleno Estado de Derecho en México. 

 

Bienvenido, José Manuel. 

 

SECRETARIO JOSÉ MANUEL DEL RÍO VIRGEN: Gracias. 

 

SENADOR RICARDO MONREAL: Si les parece, habíamos decidido que de menos a más, como es costumbre en la Junta de Coordinación Política, pudieran hablar los coordinadores o quienes ellos desean, y abrir la ronda de oradores, si alguien quiere hacerlo, en este acto de reincorporación del Secretario Técnico de la Junta de Coordinación Política. 

 

Empezamos de menos a más, con el representante del Grupo Parlamentario Plural. Por favor, senador. 

 

SENADOR EMILIO ÁLVAREZ ICAZA: Gracias. Buenas tardes a todas y todos. 

 

Este es una reunión de particular alegría. Estamos muy contentos, muy contentas por la bienvenida a José Manuel del Río, pero sobre todo en la forma, en la exoneración de los delitos que infamemente se le imputaron. 

 

Muy bienvenido. Sí se le extrañó, debo decirlo, y nos da grande alegría verlo.  

 

Un fuerte abrazo a su familia, que damos fe de que estuvo muy férreamente trabajando y en estos meses tan aciagos luchando. Un fuerte abrazo, por supuesto. 

 

El caso que nos ocupa hoy es un caso emblemático, es un caso doloroso, pero infelizmente no es único. Infelizmente, representa una situación generalizada de las prisiones de este país.  

 

Más del 40 por ciento de las personas que están en prisión en este país, están sin sentencia, y eso es sólo un ejemplo paradigmático, sí, y muy cercano, muy próximo de un problema estructural que estamos teniendo. 

 

En el inicio de este Senado, en la Legislatura LXIV, se tomó la decisión de aumentar las penas en materia de prisión preventiva oficiosa, y convenimos hacer una evaluación a los cinco años. 

 

Esta Soberanía tomó la decisión de ir adelante, a pesar de que algunos nos opusimos y consideramos que era un exceso. Varias de las personas aquí presentes levantamos la voz para así decirlo. 

 

Dijimos con claridad: Es un abuso de la fuerza del estado. Debe ser la última razón; y más aún cuando hay detrás un ánimo de venganza, de persecución, de secuestro a una persona que a todas luces era inocente. 

 

Respaldo lo dicho, no debe haber inocentes en la cárcel y no debe haber delincuentes en las calles. Es la peor fórmula que infelizmente hoy está así.  

 

Creo que con este tipo de casos este Senado de la República tiene elementos para ir evaluando, como convenimos a los cinco años, revisar esta figura, porque clarísimamente de suyo la figura es un abuso, pero la implementación que estamos viendo en casos como Veracruz, es un caso extremo de abuso, de ausencia del Estado de derecho y que, afortunadamente por otro orden de Gobierno, se pudo intervenir por la autoridad federal. 

 

Sí me parece, entonces, que nosotros tendremos que revisar lo estructural. Por supuesto, el caso nos ocupa y nos preocupa; pero hay una problemática estructural de lo que se refiere a las personas privadas de libertad. 

 

Este es un caso paradigmático de lo que se conoce administración de venganza. Así dicho. Lo que pasa en Veracruz y personificó en el caso de Del Río, se llama administración de venganza. Y eso es lo más alejado que puede existir de un modelo de justicia de un Estado Democrático de Derecho. 

 

Sumado a lo anterior, ha una serie de figuras de corte fascistoides que se están utilizando en Veracruz, como la figura de ultrajes a la autoridad. 

 

La cantidad de personas detenidas en Veracruz bajo este supuesto, no es otra cosa que la implementación sistemática de abuso de autoridad y un modo antidemocrático del diálogo político y público en esa entidad. 

 

Yo pienso que el Senado de la República tiene, con toda autoridad y mandato constitucional, que intervenir en este tipo de casos. No podemos permitir un uso de poder desmedido sin contrapesos que, lo que está sucediendo en Veracruz, que además es una pauta reiterada. 

 

Hay que ver nada más el número de periodistas asesinados en Veracruz, hay que ver nada más el número de personas desaparecidas en Veracruz, hay que ver nada más el número de defensoras y defensores de derechos humanos perseguidos y asesinados en Veracruz. Los focos rojos de la gobernabilidad democrática por supuesto que están ahí prendidos. 

 

Y me parece que sí, tenemos en el mandato constitucional, que revisar estas figuras. Por supuesto que sí, pienso, que hay asuntos que requieren de una revisión general. Pero, esencialmente en la metodología de derechos humanos se avanza en casos paradigmáticos, que es la punta del iceberg. 

 

El caso de Del Río, lo que muestra es una problemática estructural de administración de venganza y uso indebido del aparato de justicia. Más del 40 por ciento de las personas que están en reclusión, casi la mitad, están sin sentencia, y eso se ha aumentado en los últimos tres años. Eso es inaceptable con un modelo de Estado Democrático de Derecho. 

 

Desde el Grupo Plural, creemos que esto es un momento pertinente para revisar las decisiones que se tomaron en esta Soberanía en el 18, que indebidamente apostaron a un modelo de seguridad que no está dando las luces y se violan las herramientas constitucionales que yo creo que, hay que insistir, este es un caso paradigmático de abuso de la prisión preventiva. 

 

Es así; y tenemos que revisarlo, porque ante estas falencias no podemos quedar impávidos. Habrá otros temas, Presidente, que veremos al final, no quiero combinarlos ahora, sólo quiero dejar esta centralidad. 

 

Estados dos figuras tienen que estar en revisión legislativa y que nos permitan, entonces, mandar un mensaje poderoso de defensa al Estado Democrático de Derecho. 

 

Muchísimas gracias por su atención. 

 

Nuevamente bienvenido. 

 

SENADOR RICARDO MONREAL: Gracias, senador. 

 

Tiene la palabra el senador Miguel Ángel Mancera, del Grupo Parlamentario del PRD. 

 

SENADOR MIGUEL ÁNGEL MANCERA ESPINOSA: Gracias, Presidente. 

 

Primero, también darle la bienvenida a José Manuel del Río Virgen. 

 

A nombre de mi Grupo, la verdad es que los senadores Fócil y Toño, me dijeron que por favor te hiciera llegar un saludo muy afectuoso y que también están muy contentos, por supuesto, por la reincorporación. Entonces, primero es la bienvenida. 

 

Y decirte, querido amigo, que la verdad se te extrañó, como ya se ha dicho aquí, y que las primeras horas fueron de mucha angustia, las primeras horas de la detención. 

 

Porque nos pintaron un panorama en donde estaban acusando a un amigo, a un colaborador del Senado de uno de los delitos más graves que hay en el Código Penal, que es el homicidio. 

 

Es un delito que, ni siquiera estamos hablando de la prisión preventiva solicitada o no; es el más grave, pues. Es la privación de la vida de una persona. 

 

Desde la primera revisión que pudimos hacer de esa orden de aprehensión, amañada, llena de vicios, de violaciones procesales, advertimos que no había un solo elemento de prueba. Lo dijimos en las primeras horas: que no había un solo elemento de prueba. 

 

No obstante, ello, dictaron la vinculación a proceso; una vinculación a proceso que sería una oda a las violaciones procesales y que de conocerse en las universidades, sería un ejemplo de lo que es no saber el derecho o tergiversar el derecho maliciosamente. 

 

Quiero reconocer a todos los grupos parlamentarios, querido amigo, porque debes de saber que muchos de los coordinadores y coordinadoras que están aquí, y de los senadores y de las senadoras que están aquí; además de diputados y diputadas, hicieron uso de la Tribuna para pedir tu libertad y lo expresaron en redes sociales. 

 

Entonces, qué bueno que hoy podamos ver culminada esta tarea de manera satisfactoria. 

 

Aquí en el Senado, derivado de tu asunto, derivado de ese caso y, ante la propuesta del senador Dante de abrir una Comisión; hoy tenemos más de 90 casos de gravísimas violaciones a muchas personas que se encuentran privadas de su libertad. Están aquí en el Senado, le decía al maestro Álvarez Icaza, debemos de seguirlas y conocerlas, ya están aquí, y la verdad es que están turnadas a Comisión y debiéramos de estar viendo el avance de esos casos. 

 

Quiero también reconocer al Poder Judicial Federal, porque sigue siendo el único espacio en donde ese sobre poder de las entidades federativas, puede encontrar un dique y puede encontrar un freno; un freno primero, en un Juez de Distrito valiente, que dijo “no hay nada, no hay un solo elemento de prueba que lo pueda incriminar. Ni siquiera de manera probable”. 

 

Y, aquí otro problema, acompañando un poco lo que estaba diciendo ya el maestro Álvarez Icaza: yo creo que ha fracasado el modelo del sistema acusatorio. Hoy se tienen arraigos judiciales, lo que antes se le reclamaba al Ministerio Público por arraigos de 30-60 días, hoy son arraigos de dos años, judicializados. 

 

Hoy es una laxitud probatoria que permite a las autoridades locales tener en prisión a muchas personas; y yo creo que ha fracasado ese modelo, porque dimos demasiada amplitud a la determinación judicial y es un grave riesgo que se está viviendo. 

 

Quiero también aclarar, porque escuché que la Fiscal del estado salió a minimizar la sentencia que dictó el Poder Judicial, y dijo que no, que no era unánime, pero es que no se leyó bien la sentencia. Claro que hay unanimidad en que tenía que concederse el amparo; sólo que no de los magistrados estaba hablando de que había una violación de competencia y que hubiera dado pie a una reposición; y la Suprema Corte ha sido clarísima, que cuando hay violaciones que implican, como en este caso la privación de la libertad, se deben de atender las de fondo sobre las de forma, y esa era de forma. 

 

Por eso, qué bueno que la mayoría se fue por la de forma, porque si no, hubiéramos tenido un amparo para efectos. 

 

Qué bueno que estás aquí, porque tu caso es un caso emblemático, como se ha dicho, es un caso que no debiera repetirse nunca más. 

 

Nos da muchísimo gusto que estés aquí, querido amigo, y te reitero el cariño de todos y cada uno de los senadores y senadoras, y la fuerza y el apoyo de todos y cada uno de ellos y, por supuesto, la lucha que ha tenido Ricardo, que ha sido permanente también que la reconozco ahora. 

 

Así que bienvenido, y muchas gracias por la oportunidad, Presidente. 

 

Gracias. 

 

SENADOR RICARDO MONREAL: Tiene el uso de la palabra la senadora Geovanna del Carmen Bañuelos. 

 

SENADORA GEOVANNA BAÑUELOS DE LA TORRE: Del Río Virgen es inocente, lo dijimos el pasado mes de diciembre y nos enorgullece el poder repetirlo hoy ante este órgano colegiado y ante la opinión pública, que a través de los medios de comunicación que están registrando este momento, habrán de repetir este mensaje. 

 

Del Río Virgen es inocente. Cumplió seis meses encarcelado, como preso político por caprichos personales, por la mezquindad de torcer la ley, por utilizar a las instituciones públicas, por judicializar la política. Del Río Virgen es inocente 

 

Y, en el Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo nos da mucho gusto darle la bienvenida. Nos da mucho gusto que podamos nuevamente gozar de esa ética, de ese profesionalismo que lo ha distinguido siempre, de esa calidez humana, y lamentamos profundamente que haya tenido que vivir esta experiencia en la que no hay reparación del daño posible. 

 

¿Quién le va a devolver esa navidad a Del Río y a su familia? ¿Quién le va a devolver ese fin de año a Del Río y a su familia? 

 

Quién le va a devolver la tranquilidad durante esos seis meses a una familia inocente que estuvo peregrinando de oficina en oficina, de despacho en despacho buscando quién escuchara su voz, quién atendiera el expediente, quién lo analizara y sostuviera lo que el senador Mancera ha dicho de manera reiterada, no hay un solo elemento de prueba para que José Manuel del Río Virgen esté privado de su libertad durante seis meses. 

 

No hay manera de que podamos o que el sistema mexicano pueda reparar ese dolor, esa pérdida, esa incertidumbre; pero debes, y debemos nosotros, el Senado de la República, demandar una disculpa pública.  

 

Es lo menos que le deben a la honorabilidad de Del Río, a su familia; es lo menos que le deben a esta lamentable situación que vivimos también de manera institucional, Del Río, porque a final de cuentas el debate se tornó a cuestiones de carácter político, y en ocasiones hasta personal, y no la gravedad el asunto. 

 

No el que este órgano colegiado hubiera decidido de manera libre el constituir una comisión que coadyuvara en la investigación de tu caso y en el de muchos otros ciudadanos y ciudadanas para que pudiera escucharse la voz de todas las mexicanas y mexicanos inocentes que hoy están purgando penas, que, como bien comenta el senador Álvarez Icaza, lamentablemente es más del 40 por ciento de la población que está privada de su libertad. 

 

Me parece, en principio, que es un día de mucha alegría, que me enorgullece saberme parte de este órgano colegiado que no cerró los ojos, que no cerró los oídos y que no cerró la boca ante la terrible injusticia que estabas viviendo. 

 

Y que ojalá que esto que ha exhibido a nuestro pobre sistema de justicia en el país, sea el inicio de la corrección de lo que desde el ámbito legislativo nos corresponde, para que todas las personas que están en similares circunstancias a la tuya puedan obtener a la brevedad su libertad. 

 

Bienvenido, José Manuel del Río Virgen. Bienvenido a tu espacio de trabajo. 

 

Qué bien que lo haces, como te mereces hacerlo, en el acompañamiento y el cobijo de la representación de todos los grupos parlamentarios a los que asesoras, con el respeto de ellos, con la frente en alto y con la dignidad que tienes y que te mereces, y que intentó arrebatársete durante más de medio año. 

 

Muchas gracias por permitirme participar y de verdad que estoy conmovida por tu incorporación. 

 

Bienvenido. 

 

SENADOR RICARDO MONREAL: Enseguida tiene el uso de la palabra el senador Manuel Velasco del Grupo Parlamentario del Partido Verde Ecologista de México. 

 

SENADOR MANUEL VELASCO COELLO: Muchas gracias, Presidente. 

 

Querido tocayo, nos da mucho gusto tenerte aquí, a nombre de la fracción parlamentaria del Partido Verde, siempre estuvimos muy al pendiente a través del senador Monreal, del senador Dante, que son tus hermanos y que no te dejaron solo ni un día en esta lucha que no fue fácil para ti. 

 

Pero mira cuántos amigos tienes, nunca había estado así la JUCOPO. Es la vez que más convocatoria hay.  

 

Aquí hay afecto, hay cariño y hay reconocimiento hacia tu persona, esa es la realidad. 

 

Yo sí quisiera decir que nos da mucho gusto que se haya resuelto tu caso favorablemente, porque era un caso de justicia; pero también hay que ver muchos casos similares al tuyo, que no tienen tantos amigos como tú y que desgraciadamente están en una circunstancia como la que tú estuviste y que nosotros, como Senado de la República, debemos atender esos temas. 

 

Vamos a seguir trabajando siempre contigo, como lo hemos hecho, de la mano, y qué bueno que ya estés aquí, que estás en tu casa y siempre cuenta con nosotros. 

 

¡Enhorabuena! 

 

SENADOR RICARDO MONREAL: Le concedo el uso de la palabra al senador Dante Delgado, en representación del Grupo Parlamentario de Movimiento Ciudadano. 

 

SENADOR DANTE DELGADO RANNAURO: Gracias, Presidente. 

 

Compañeras y compañeros senadores: 

 

Hago mías las palabras de los representantes de los grupos parlamentarios que han antecedido en la bienvenida al compañero José Manuel del Río Virgen, como secretario técnico de la Junta de Coordinación Política del Senado de la República. 

 

José Manuel ha sido objeto de la peor agresión que puede recibir un ciudadano cuando se da por abuso de poder e impunidad. 

 

Y ese ejercicio, lamentablemente, porque hay testimonio, fue avalado por el Presidente de la República cuando dijo que no dudaba del gobernador de Veracruz; que él no lo creía capaz de realizar un acto oprobioso de perversión de la justicia. 

 

Y ahí radica la mayor preocupación de Dante Delgado, como senador de la República, como integrante por breve tiempo, de la Comisión que se integró para analizar la posibilidad de desaparición de poderes de Veracruz, porque, y lo quiero compartir este día, recibí una llamada del Secretario de Gobernación diciéndome que comprendiera que, teniendo la mayoría, no iban a darle curso a la desaparición de poderes en el Estado. 

 

Y le dije: “Secretario: usted tiene, como enlace del Ejecutivo Federal con los Ejecutivos locales, la obligación de velar por el cumplimiento de la legalidad, y este señor está violando la ley, y eso no lo vamos a permitir”. 

 

Nosotros, y lo queremos subrayar aquí, fuimos objeto de agravio de delincuencia organizada en Sonora, en Michoacán, en Guanajuato y en Veracruz durante el proceso electoral del año anterior. 

 

En todos los casos, por la inmediatez de las elecciones hay que sustituir a los candidatos con el agravio que sufrió nuestro amigo y compañero Abel Murrieta, candidato a presidente municipal de Cajeme. 

 

Cuando acompañamos a sus familiares y cuando estuvimos con nuestros compañeros de Movimiento Ciudadano, el de la voz, como presidente del Consejo Nacional, asistió. Y ahí tomamos la decisión de cómo tenía que substituirse a la candidatura generando un consenso. 

 

Y lo mismo se hizo en la muerte del compañero René Tovar. Faltaban unas cuantas horas para que se realizara la jornada electoral, y la legislación establece que debe substituirse la candidatura. 

 

Le correspondió a José Manuel del Río estar presente en Papantla y enterarse del oprobioso crimen, que afectaba -y lo quiero subrayar- a Movimiento Ciudadano. 

 

El de la voz le solicitó que se trasladara a Cazones de Herrera para darle, junto con nuestros órganos de dirección estatal, el pésame a su familia y al poco tiempo buscar a la construcción de consensos para la nominación del nuevo candidato, que en términos de la ley tenía que registrarse ante el órgano electoral. 

 

Si Cajeme, Ciudad Obregón, Sonora, estuviera en Veracruz, el hecho realizado por su servidor al intervenir en la concitación de acuerdos para la sustitución del candidato, hubiera sido suficiente para que una vez más, al margen de la legalidad, me hubieran metido en prisión. Y esto es inaceptable. 

 

Ese fue el argumento que utilizaron para hacer responsable de un homicidio oprobioso que ha lastimado a las mujeres y hombres libres de Cazones de Herrera, que ofendió a José Manuel del Río Virgen, porque mataron a un amigo de él.  

 

Y ofende profundamente a Movimiento Ciudadano que un sinvergüenza, un hombre que tiene falta de preparación para ser gobernante; un verdadero granuja que no es abogado, pero que cree en lo que dicen otros que tampoco son abogados; con una fiscal a modo, en un estado donde la procuración de justicia ha sido pervertida porque los fiscales se eligen por ocho años.  

 

El primero que se nominó duró dos años y medio e incluso fue consignado y metido a prisión. El que lo sustituyó, duró dos años y se encuentra prófugo de la justicia.  

 

Y designaron a una mujer como fiscal, que no está preparada y que recibe consignas; y que le falta al respeto a la sociedad veracruzana, porque lo mismo han detenido a la expresidenta del Instituto Veracruzano de Acceso a la información, que aún sigue detenida. Acaban de detener a dos de los que estuvieron como consejeros de ese órgano colegiado autónomo por el solo hecho de haber difundido información, cuando desde el poder les habían dicho que no se difundiera.  

 

Frente a este tipo de atropellos en los que existen casos como el de Rogelio Franco, como el de Tito Domínguez, exdirigente estatal y exsecretario de Gobierno por el PRD; el otro expresidente municipal y dirigente político de Acción Nacional. Y puedo decirles a ustedes que con atrocidades jurídicas los tienen en la cárcel. 

 

En el caso de José Manuel del Río, nosotros –y lo he dicho y lo quiero refrendar– por el hecho de que el Presidente avaló públicamente en una mañanera lo que se había hecho, nada menos ni nada más que contra el Secretario Técnico de la Junta de Coordinación Política, máximo órgano de decisión política del Senado de la República, avaló a su Gobernador. 

 

Hoy, desde el Senado de la República, Dante Delgado le exige al Presidente Andrés Manuel López Obrador extienda en una mañanera la más amplia disculpa a José Manuel del Río Virgen, porque de por medio existe una resolución firme e inatacable que establece lo ilegal del procedimiento emprendido en su contra. 

 

Y lo quiero subrayar aquí. No es posible que porque el Senado de la República intervino para denunciar el atropello del que fueron objetos unos jóvenes al amparo de un delito de ultrajes a la autoridad, que el propio Poder Judicial de la Federación resolvió concediendo el amparo y posteriormente la Suprema Corte de Justicia de la Nación determinó su inconstitucionalidad, hayan procedido de esa manera contra nuestro Secretario Técnico. 

 

Eso para mí es inaceptable, es la ruptura del orden constitucional. Es tolerar que mequetrefes ocupen espacios de representación política y tengan el aval, a través de la palabra del Presidente de la República. 

 

Por ello, creo que ha llegado el momento de revisar la actitud que debe asumir el Senado de la República frente a los atropellos que se dan en todo lugar del país. Están descabezando opositores políticos y liderazgos políticos. 

 

En Movimiento Ciudadano tenemos el agravio en Campeche en contra del licenciado Fernández. Su delito fue que, en el estado vecino a Tabasco, sacó más votos por Movimiento Ciudadano que por Morena, y quieren desaparecerlo como actor político relevante en Campeche. 

 

Y desde aquí la decimos a Layda Sansores que se puede pelear con “Alito”, pero no vamos a permitir que se meta con Movimiento Ciudadano, porque aquí sí se va a topar con pared. 

 

Sabe que ganó el gobierno por fraude. Sabe que lo hizo con la componenda de quien era entonces gobernador de Tabasco; de Tabasco, que se fue a meter a Campeche. Hoy despacha en otro lugar, por cierto. Sabe que no ganaron con los votos de Morena, sino con los que dio el PT, pero a pesar de ello nosotros fuimos objeto de fraude. 

 

Precisamente por ello, hoy vale la pena hacer varias reflexiones. Y para mí la más importante: tenemos que ver la conveniencia o no de que las fiscalías -entre comillas- “sigan siendo autónomas”. 

 

Es mejor que la responsabilidad política la tengan los gobernadores, si están acostumbrados a recibir consignas de los gobernadores y de funcionarios menores, que utilizan de manera perversa y abusiva el poder. 

 

Dicen: “bueno, es que si tienes algún problema, que lo resuelva la autoridad”. Sí, pero pasan varios meses de que un inocente está en prisión, cuando debe haber elementos mínimos para la detención. 

 

Yo le voy a pedir, si me permite la Junta de Coordinación Política, sugerir; sugerir que hagamos un estudio y se conozca las bases por las cuales detuvieron a José Manuel, para que vean el sinsentido de una detención en ese propósito de procurar lastimar por venganza política un proyecto. 

 

Creo que es necesario que, en el Senado, todos los senadores sepamos la magnitud de ese problema, porque si no habrá desproporcionalidad, no habrá comprensión en entender lo que sucede en tantos casos en el que difama que algo queda, en el que de ten para que entiendan quién manda. 

 

El abuso de poder es inadmisible en cualquier democracia, mucho más en una democracia que está también siendo tutelada por este Senado de la República, porque nosotros no podemos permitir actos injustos porque nos convertimos en cómplices de gobiernos nefastos. 

 

Ante esta circunstancia, en verdad celebro una vez más, que el Poder Judicial de la Federación, desde el juzgado, advierta la inconsistencia, la ilegalidad de los procedimientos de una Fiscalía pervertida y de un juez de consigna. 

 

Por eso yo sí quiero pedir a este Senado de la República que las áreas jurídicas revisen los motivos de la consignación. 

 

La orden de aprehensión, el acto de vinculación a proceso, el amparo concedido por el Juez de Distrito y la resolución del Colegiado de Circuito, para que al amparo de ello, actuemos para pedir la responsabilidad penal de los burócratas estatales involucrados en este ejercicio de perversión del derecho. 

 

Si no lo hacemos así, seremos tolerantes y seremos cómplices de la perversión en la vida jurídica y en la vida política y democrática de México. 

 

Por eso hoy, José Manuel, celebro que hayas recuperado la libertad. Él sentía que era mucho tiempo, le dijo: “aguanta, porque los tiempos procesales son así”. 

 

Por ahí dicen que van a lograr imaginar que pueden utilizar pervirtiendo el poder; ¡no lo vamos a permitir! Personalmente asumo esa responsabilidad de que no lo vamos a permitir; con todas las consecuencias que sea necesario para impedir el abuso de poder y permitir que facinerosos embestidos de poder, destruyan la vida y la convivencia, la paz y la armonía en que debe vivir este país. 

 

Por eso, el movimiento por la justicia seguirá vigente y vamos a actuar, no nada más en Veracruz, sino en todo México. Hemos empezado a advertir lo de Campeche, que es por Eliseo Fernández, lo repito, que será en contra de una gobernadora que está pervirtiendo su ejercicio doblemente; porque llegó por fraude y porque está usando fraudulentamente la ley para lastimar a sus adversarios políticos. 

 

Amigas y amigos: 

 

Solicito respetuosamente se registre la petición, respetuosa, para que se haga la investigación a fondo de este caso, que lastimó profundamente a José Manuel del Río Virgen y a su familia; pero también la dignidad del Senado de la República. Y esto para mí, es inadmisible. 

 

¡Que viva el Senado de la República! 

 

¡Que viva José Manuel del Río Virgen! 

 

¡Que viva la división de poderes! 

 

Muy bien. 

 

Gracias. 

 

SENADOR RICARDO MONREAL: Le concedo el uso de la voz al senador Osorio, Miguel Ángel Osorio Chong, coordinador del Grupo Parlamentario del PRI. 

 

Adelante, senador 

 

SENADOR MIGUEL ÁNGEL OSORIO CHONG: Gracias, Presidente. 

 

Buen día a todas y a todos, buen lunes. Iniciarlo con el regreso de José Manuel del Río Virgen. 

 

Regresar ante un acto de injusticia, de arbitrariedad, de intolerancia, de una autoridad local. Bienvenido, aquí a tu casa, al Senado de la República. 

 

Y permítanme extender esta felicitación a su familia, siempre estuvo contigo. A sus amigas y amigos, particularmente al senador Monreal, Ricardo Monreal, y a Dante Delgado; que se mostraron no solamente como senadores de la República, sino como leales amigos de José Manuel del Río Virgen. 

 

Saludar y felicitar, estoy seguro que todas y todos me habrán de acompañar, en felicitar a Andrea. Andrea hizo, sin lastimar la posición de su jefe, una suplencia efectiva y eficiente en el Senado de la República. 

 

Aquí, aquí están sólo algunas y algunos de tus amigos, José Manuel, de parte del Grupo Parlamentario del PRI: está Beatriz Paredes, Eruviel Ávila, Mario Zamora, Sylvana Beltrones, Claudia Ruiz, para darte la bienvenida. 

 

Antes del caso de José Manuel del Río Virgen, personalmente había alertado de la arbitrariedad del manejo de la autoridad local; de Cuitláhuac, su gobernador. 

 

Había advertido, porque había ya muchos señalamientos de acciones que siguen sucediendo, que siguen violando sistemáticamente la ley. Ya hizo el recuento Álvarez Icaza de los muchos secuestros, desapariciones, asesinatos que se viven a diario en Veracruz. 

 

Sumado a la gravedad de este asunto, hay algo que nos debe de alertar y que tú fuiste el caso más notable al respecto. Se están fabricando culpables. 

 

Ante la ineficacia del gobierno, de la autoridad local, se fabrican a partir de personas inocentes, culpables.  

 

Que si desaparece un periodista, inmediatamente ven a su alrededor y detienen a alguien completa y abiertamente inocente. Ante el asesinato de alguien, inmediatamente buscan que si un amigo, que si un familiar y lo detienen arbitrariamente. 

 

La cárcel de Veracruz, las cárceles de Veracruz están llenas de inocentes por la arbitrariedad, por la intolerancia, por el gobierno autoritario que existe hoy en Veracruz con Cuitláhuac García al frente. 

 

Que tu caso, y agradezco mucho que estén los medios de comunicación, sirva para unir al Senado, como lo ha comentado Dante Delgado, no solamente en documentar lo que sucedió. Hay que apurarnos, porque hay muchos inocentes en la cárcel. 

 

Aquí se llegó, hay una fotografía de hace cuatro o cinco meses, de una investigación que se hizo en la que tú ayudaste estando adentro, de muchos más inocentes. 

 

Necesitamos rápidamente actuar por ellos.  

 

Tú tuviste un gran respaldo, pero hay muchos más que no tienen ningún tipo de apoyo ni de respaldo, y están ahí muchos más días de los que tú estuviste, que fue gravísimo, más de 180 días; hay gente que ya lleva todo este gobierno del estado de Veracruz ahí en la cárcel.  

 

Debemos actuar con rapidez.  

 

Se creó una comisión en la que se rechazó por proteger a un gobierno. 

 

Desde Palacio Nacional, quiero pensar lo mismo que Dante Delgado, no teniendo la información necesaria o suficiente, se le apoyó a este gobierno.  

 

Lo grave: Después de que la Suprema Corte se manifestó, increíblemente hoy se le vuelve a apoyar al gobernador desde Palacio Nacional.  

 

Por eso creo que debemos de actuar ya, sí en el estudio, sí en señalar la arbitrariedad, pero creo que hoy más que nunca tenemos que hacer valer el peso del Senado de la República, modificar leyes; que cuando se nos presentó lo de prisión preventiva se dijo que era para actuar contra criminales y lo han ocupado en su mayoría de las veces para persecución política.  

 

Tenemos ya que poner orden y modificar en algo que de inicio se alteró, este nuevo Sistema de Justicia Penal Acusatorio, que por supuesto rechaza la prisión preventiva.  

 

Tenemos que modificar desde el Senado ya, para darle tranquilidad a muchos inocentes hoy en las cárceles de México. 

 

Y sí exhorto al Senado a hacer una manifestación pública para, por lo menos pedir que el propio Gobernador pida una disculpa pública. Debemos de hacerlo por los demás inocentes; debemos de hacerlo por muchos que miraron en José Manuel, en un acto de arbitrariedad, la posibilidad de su libertad que hoy no tienen. 

 

Hay ingobernabilidad en Veracruz. Actuemos ya, muchos, muchos están hoy mirando en su libertad de José Manuel la esperanza de que pueda suceder en ellos. 

 

Muchas gracias por su atención. 

 

SENADOR RICARDO MONREAL: Gracias, senador. Muy bien. 

 

Tiene el uso de la palabra la senadora Josefina, de parte del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional. 

 

Adelante, Josefina Vázquez Mota. Por favor. 

 

SENADORA JOSEFINA VÁZQUEZ MOTA: Presidente, muchas gracias. 

 

Quiero decirte, querido amigo, que, a nombre del Grupo Parlamentario, de nuestro Coordinador Julen Rementería, que te manda un abrazo muy cariñoso y un abrazo entrañable. 

 

Hoy celebramos este día. Lo celebramos porque quienes nunca presentaron una prueba ni una evidencia contra ti, lo único que demostraron fue una persecución política y una venganza personal, y un abuso total del poder, y el uso faccioso de ese poder para privarte de la libertad. 

 

Pero quien hoy estamos aquí y muchos más, nunca tuvimos duda de tu inocencia y tu honorabilidad. Quiero también abrazar con cariño a tu familia, a Óscar, a María. 

 

Y quiero decirte que, en nuestro Grupo Parlamentario, como en todos los grupos parlamentarios, tienes afecto, cariño y respeto. 

 

Aquí está la senadora Xóchitl Gálvez, el senador Damián Zepeda, el senador Erandi Bermúdez, y hasta hace unos momentos la senadora Kenia Rabadán, que dejó esto por razones de trabajo, pero su presencia habla de este afecto y este acompañamiento. 

 

Y ojalá en la vida podamos construir amistades tan sólidas y leales como las que tú has construido en la persona del senador Ricardo Monreal, en la persona del senador Dante Delgado, que nunca tuvieron no solamente duda, como nunca la tuvimos ninguna y ninguno de nosotros, sino demostraron la valentía y la determinación para ir al frente en la defensa de tu caso. 

 

Yo quiero referirme a ese momento, de esos casi 200 días en prisión, inimaginables para quienes estamos aquí, salvo para el senador Dante Delgado, víctima de una injusticia como la tuya. 

 

Pero sí puedo decirte que quienes hemos sufrido persecución política en abuso de la autoridad y de una persecución por instancias que no deben judicializar la política, podemos entender por lo menos alguna parte de ese sufrimiento y de ese desasosiego, de saber si algún día recuperarías o no tu libertad. 

 

Muchos días me tocó hablar con Andrea, a quien le quiero reconocer, y a todo tu equipo, ver su sufrimiento y ver también la celebración en que se acercaban los minutos de tu libertad. Una libertad de la que has sido totalmente exonerado de cualquier culpabilidad y sin embargo tu trayecto de Veracruz a la Ciudad de México no fue sencillo. 

 

Tú mismo lo has relatado y platicado con Andrea, lo decía, temían que en cualquier momento fueses otra vez interceptado para nuevamente bajo cargos inexistentes, prefabricados, regresaras a prisión. Eso en un país democrático simple y sencillamente no puede existe y debe volver a repetirse. 

 

Yo me sumo, Presidente, a las peticiones del senador Dante Delgado, del senador Emilio Álvarez Icaza, del senador Miguel Ángel Osorio Chong, de la coordinadora Geovanna Bañuelos, del senador Miguel Ángel Mancera, y de nuestro amigo, también, Manuel Velasco, en el sentido de que se haga esta investigación, pero no solamente para que vayan ahora sí frente a la justicia quienes injustamente acusaron, sino para que revisemos este caso. 

 

Y voy a tratar de unirme hoy a este presente dándole un abrazo a tu familia y solidarizándome con una injusticia y un sufrimiento que nunca debieron haber vivido. 

 

Hoy, me parece que es el momento de esta investigación, pero que tomemos decisiones en el Senado. Lo advertimos algunas y algunos cuando se aprobó la prisión preventiva oficiosa. 

 

Y dijimos en la Tribuna que iba a ser usado como una herramienta de persecución política o, Presidente, va a ser usado como una herramienta de persecución política mañana para quienes salgan del poder, o quienes estén en el poder. 

 

Yo lo vuelvo reiterar, porque mi voto fue en contra, como el de algunas y algunos de nosotros, es tiempo de revertir esa decisión de una prisión preventiva oficiosa, que hoy tiene en la cárcel a muchos José Manuel del Río, en hombres, y a muchas mujeres que no debiesen estar ahí y que tú escuchaste sus casos, hablaste con ellas, hablaste con ellos. 

 

Veracruz, como lo dijo el senador Osorio, tiene las cárceles llenas de inocentes. Pero no es el único Estado. 

 

Y quiero entonces hacer votos porque esta investigación y este estudio se haga urgentemente, y para que se convoque a una reunión, al menos tan importante como la del día de hoy, para saber qué medidas vamos a tomar, qué iniciativas vamos a presentar, qué leyes vamos a derogar. Y, mientras se resuelve si hay Fiscalías o no, autónomas, que de autónomas, como en el caso de Veracruz, no tienen nada; sino son una vergüenza realmente.  

 

Yo sí quiero advertir que el caso, y ahora voy a un futuro, si me permite, como lo ha dicho el senador Álvarez Icaza en el inicio de su intervención, tu caso querido amigo, es un caso emblemático. Seguramente ahora en las prisiones de Veracruz o sus familias, están viendo el Canal del Congreso y están diciendo “cuántos días más mi madre, mi hermana, mi esposa, mi padre, mi hermano, mi pareja, va a estar en estas cárceles de Veracruz”. 

 

Tú eres una esperanza y tu caso debe ser una esperanza, si no, no va a tener ningún sentido y es una sinrazón completa que hayas tenido casi 200 días en esa prisión, donde sabemos que la tortura es lo cotidiano y la amenaza también. 

 

Tú eres una renovación de esa esperanza, y estoy segura que muchos hombres y mujeres que habían perdido esa esperanza, hoy están esperando que nosotras y nosotros actuemos desde este Senado de la República: y vamos a actuar, porque tu caso, yo lo dije desde la Tribuna, pero no fui la única, pudimos haber sido cualquiera o podemos ser cualquiera, en cualquier momento que lleguen a detenerte y a decirte: por evidencias, inexistentes pero inventadas, llevarte una orden de aprehensión y privarte de la libertad con la mano en la cintura, y el autoritarismo completo. 

 

De verdad, yo sí quiero decir que realmente para hacer lo que nos toca en este Senado, acompaño las propuestas que aquí se han presentado y como grupo parlamentario, a nombre de nuestro coordinador, pero también pido que actuemos en un sentido integral. 

 

¿Cuántos José Manuel del Río hay en prisión en este momento? Y, ¿cuántas mujeres sin sentencia o por venganza, están ahí también? 

 

Yo recibí, a raíz de tu liberación, un par de llamadas de familias de presos que tú conociste en esa cárcel, pidiendo que intervengas y que intervengamos para que también sean liberados; porque también están ahí por venganza política y persecución y por autoritarismo y un ejercicio del poder, faccioso. 

 

Yo terminaría, Presidente, reconociendo esta convocatoria, que es tan importante.  

 

Quiero decirte, querido amigo, que tu honorabilidad nunca estuvo en duda, ni en este Senado ni en muchas otras instancias; pero hoy, como bien se dice, es más que merecido este reconocimiento y esta bienvenida. 

 

Te extrañamos mucho, aunque Andreita permitió que te extrañáramos mucho, pero lo hizo muy bien. Pero te quiero decir que cada día que estuviste allá, no estuviste solo: nuestras oraciones y muchas otras cosas estuvieron también contigo. 

 

Y a partir de hoy, mi querido José Manuel del Río, hago votos porque cada una y cada uno de nosotros, en tu caso, vea el caso de injusticia y actuemos en consecuencia. Y las consecuencias, querido Presidente, senador Ricardo Monreal, no pueden esperar; porque cada día en prisión seguramente nos lo dirá nuestro amigo del Río, es un infierno, seguramente. 

 

Fueron muchos infiernos en muy pocos días, que para ti fueron una eternidad. Esos infiernos deben parar en el país, y también nosotros tenemos gente encarcelada en Veracruz, por persecución política y por venganzas, que tienen que resolverse. 

 

Así que bienvenido, nuevamente. Te abrazamos con enorme cariño, desde nuestro grupo parlamentario y desde todos os grupos parlamentarios; y revisaremos a fondo, como tal vez no lo habíamos hecho anteriormente, cada una de las leyes, cada uno de sus apartados, para que no vuelva a suceder. 

 

Que tu caso sea el emblemático, no porque seas tú, que ya sería suficiente; sino porque a partir de tu caso, la justicia en este país sí exista de manera indistinta, como debe existir; y los gobernadores, como el de tu estado, de Veracruz, no queden en absoluta impunidad. Son un peligro para el Estado de Derecho y para el ejercicio de la ley. 

 

Bienvenido, querido amigo, José Manuel del Río. 

 

Gracias. 

 

SENADOR RICARDO MONREAL: Vamos a concederle, cierra esta primera etapa, y ahora checamos si hay alguien más que quiera hablar, el senador Eduardo Ramírez, a nombre del grupo de Morena. 

 

SENADOR EDUARDO RAMÍREZ AGUILAR: Es un gusto, mi querido José Manuel del Río Virgen, que estés con nosotros. 

 

La verdad es que pusiste a prueba la lealtad, honrar la amistad que te han distinguido y que tú has distinguido a todos los que estamos en esta reunión de la Junta de Coordinación Política. 

 

Quiero expresar un reconocimiento amplio a dos hombres, a dos personas que estuvieron de manera directa atentos, dispuestos y que valientemente dieron la cara.  

 

Fueron momentos difíciles para tu familia, para ti, para tus amigos, e incluso en el Grupo Parlamentario de Morena. No fue algo fácil conciliar los puntos de vista y los intereses que tenemos cada uno de manera personal.  

 

Por eso adquiere un gran valor lo que hizo el Presidente de la Junta de Coordinación Política, el doctor Ricardo Monreal, que fue muy claro, revisaba la carta que le envió a todos los integrantes del Senado, de Morena, en el que él no iba a renunciar en la defensa y, en particular, señalar los abusos de poder en el estado de Veracruz. Quienes me quieran acompañar, lo harán de manera personal. Hago a un lado al Grupo Parlamentario de Morena y llevaré esta lucha desde la perspectiva legal. 

 

Y el senador Dante Delgado, quien se vio molesto, indignado por esa detención arbitraria.  

 

El tiempo  nos ha dado la razón, ha transcurrido casi seis meses de esos hechos y hoy estamos reunidos para expresarte nuevamente nuestro apoyo, nuestra solidaridad. 

 

Yo quisiera invitarte a que este momento que viviste, que te hizo reflexionar como persona, seguramente será un precedente en la vida de tu familia y en tu vida política. 

 

Los grandes hombres que han hecho historia no la han marcado en la prosperidad, lo han marcado en la adversidad; y en esa adversidad se conoce a los amigos, porque en la prosperidad todo el mundo está, en la adversidad no, se quedan pocos. Y en esa adversidad se saca el carácter, la fuerza espiritual, mental.  

 

Que te sirva esta experiencia para nutrir.  

 

Y yo me atrevería a pensar que no solamente debe quedar en la reflexión sino en la acción.  

 

Yo te invito a que acciones políticamente en Veracruz. 

 

Te has convertido en una víctima del sistema procesal acusatorio, pero también te has convertido en la esperanza de quienes están dentro todavía, compurgando y enfrentando un proceso de manera injusta. 

 

Hay momentos en la vida que hay que tomar decisiones. Creo que ha llegado tu momento, tu momento de tomar una decisión importante políticamente para Veracruz; una definición que debes asumirla y que te está esperando. 

 

Nosotros nos congratulamos que estés en libertad. 

 

Cuando hablé contigo por teléfono –y con esto quiero concluir– me dijiste: “Yo apuesto a que hagan política, pero si la política va a dejar en entredicho mi inocencia, prefiero aguantarme el tiempo que sea necesario porque quiero que mi familia no se sienta avergonzada. Yo camino las calles de Veracruz y quiero salir con la frente en alto”.  

 

Lo que resiste apoya, dice el senador Dante. Resististe y tengo certeza de que vas a tomar acciones. 

 

Hoy te acompaña la justicia divina, pero la resolución de la justicia legal son tus cartas de presentación. Vamos adelante Del Río. Hay que echarle pa’delante. 

 

Bienvenido. 

 

SENADOR RICARDO MONREAL: Muy bien. 

 

Voy a concederle el uso de la palabra a José Manuel del Río. Pero antes quiero darle la palabra a la senadora Beatriz Paredes, y si alguien se quiere anotar en esta segunda ronda, antes de que hable el licenciado Del Río. 

 

SENADORA BEATRIZ PAREDES RANGEL: Muy buenas tardes. 

 

Primero, quiero agradecer a la Junta de Coordinación Política que haya invitado a otros senadores no integrantes de la misma; es mi caso. 

 

Saludar, desde luego, al Presidente de la misma y a los integrantes y a mi Coordinador Parlamentario. Voy a ser muy breve: 

 

Desde luego, me sumo a lo aquí planteado por mis colegas, particularmente por Emilio Álvarez Icaza y por Dante Delgado. 

 

Sin duda, el caso de José Manuel del Río Virgen es emblemático, en primer lugar, porque para todos es muy evidente que es un hombre inocente de lo que se le acusó. 

 

Su inocencia, en el caso nuestro, nunca estuvo en duda, pero el sistema judicial tuvo que reaccionar ante las evidencias de la misma. 

 

Pero también es emblemático porque el Senado de la República reaccionó como un cuerpo unido, como un poder autónomo y como una entidad a la que no se le puede violar los derechos básicos de sus integrantes o de sus colaboradores. Y esto marca y momento de inflexión en la vida de esta Legislatura. 

 

Por eso, también me sumo a los reconocimientos, al valor civil del presidente de la JUCOPO y del Coordinador, en ese momento, de Movimiento Ciudadano, el senador Dante Delgado, hoy integrante de su bancada. 

 

Este momento de inflexión de esta Legislatura no puede detenerse en el caso de una circunstancia, por dramática y dolorosa que fue, como es la detención de José Manuel. 

 

Creo que tenemos que desarrollar una reflexión de orden jurídico entre los integrantes del Senado, para que esta institución sea el valladar del no retroceso en la justicia. 

 

No admitimos el retroceso en la normalidad democrática, pero tampoco admitimos el retroceso en la administración de justicia. 

 

No podemos regresar a la era de la sangre y fuego en las regiones de nuestro país. No estamos en la época medieval en donde había dueños de almas de conciencias y de todo el aparato político. 

 

Veracruz ha tenido una historia violenta. Todos los que conocemos y queremos a Veracruz lo sabemos. Es una historia violenta que con sangre y fuego han superado los veracruzanos demócratas, pero no puede haber involuciones. 

 

La tendencia a la involución de este régimen es gravísima, y por eso hay que evidenciar que no todos los poderes estamos en la misma circunstancia, y hay quienes creemos que es indispensable defender las conquistas democráticas y es indispensable avanzar y profundizar en un sistema de justicia que realmente lo sea. 

 

Yo soy federalista. No se me ocurrirían soluciones centralistas. Pero lo cierto es que cuidando el federalismo, tenemos que encontrar cómo no se repitan los excesos que se están dando en Veracruz y en otras entidades federativas. 

 

Muchas gracias. 

 

SENADOR RICARDO MONREAL: Muy bien. 

 

Le concedo el uso de la palabra al senador Cristóbal Arias. 

 

SENADOR CRISTÓBAL ARIAS: Muchas gracias, Presidente. 

 

Y, también quiero agradecer la invitación para estar presente en esta importante reunión de la Junta de Coordinación Política, del Senado de la República, y para sumarme yo también a darle la bienvenida a mi querido amigo, del Río Virgen, a quien conozco de hace varias décadas, no de aquí del Senado; desde muy joven. Bueno, todavía somos jóvenes, somos jóvenes, pero en aquel tiempo éramos muy jóvenes. 

 

Entonces, sí quiero hacer esa aclaración: somos jóvenes y éramos muy jóvenes. 

 

Yo celebro mucho que se haya corregido esta arbitrariedad, este abuso de poder que permite que nuevamente esté reincorporándose a su importante labor en este órgano legislativo. 

 

Recuerdo que alguna ocasión, un poeta, escritor laureado de mi estado, de Michoacán, Ramón Martínez Ocaranza, le dio la bienvenida a José Revueltas, un escritor nacional que recién había salido de la cárcel, que lo habían también, por sus posiciones políticas, estuvo en la cárcel; y le dio la bienvenida este poeta nuestro querido de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, y le comentó, dijo que esa recién obra se había inspirado, porque le había dado mucho conocimiento y más madurez, a Pepe Revuelta, haber estado en la cárcel, en Las Islas Marías, por cierto. Hasta allá fue a dar. 

 

Y era una gran obra, dijo “qué bueno, por un lado. Qué malo ese abuso de autoridad, esa injusticia del régimen que llevó a la cárcel, a las Islas Marías a Pepe Revueltas; pero qué bueno también que estuvo en la cárcel, porque ahora es el mejor escritor de México”. 

 

Entonces yo digo, un poco parafraseándolo: qué malo lo que te hicieron y ya aquí se ha comentado; pero ahora llegas rejuvenecido, más moreno, el calor de Veracruz; con más experiencia, con más madurez y, eres bueno, y ahora vas a ser mejor Secretario Técnico de la Junta de Coordinación Política del Senado. Y seguramente, como ya aquí se te vaticinó, con grandes proyectos para tu estado y para el país en general. 

 

Así que, de veras que también hay que verle la parte positiva, optimistamente, mi querido maestro del Río. 

 

Por otro lado, termino, porque a mí me ha llamado mucho la atención de mi querido y respetado senador veracruzano Dante Delgado. Y yo  comparto con él, el que este Senado aparte de la reflexión que aquí nos ha dado; debe reflexionar, debe de valorar el qué hacer en materia integral del sistema judicial mexicano, desde la prevención, la procuración y la impartición de justicia. 

 

Yo considero que seguimos arrastrando y viviendo uno de los problemas graves, que para mí es el número 1 del país: el problema de una falta de eficiencia y de efectividad en la prevención de la delincuencia. 

 

El problema de una facciosa procuración de justicia, en los estados y del país en general, y que aún falta mucho, no obstante los esfuerzos de este Senado de la República, también para tener una buena impartición de justicia; no obstante los instrumentos legales que aquí hemos aprobado, los resultados dejan mucho que desear. 

 

Y que entonces, una prueba de la deficiencia, de los malos resultados es el caso de José Manuel del Río Virgen, víctima de un sistema en un país donde sigue, para mí, siendo el problema número uno, el de la inseguridad, el de la violencia criminal, el de que falta avanzar a nivel federal y estatal en la prevención, investigación y persecución de la delincuencia y de una buena procuración de justicia, que ahí ha puesto el acento Dante Delgado. 

 

Vale la pena seguir considerando estas, la Fiscalía a nivel nacional estatales, como Fiscalías realmente autónomas o están, en los hechos, subordinadas a la consigna y a las directrices que emanan de los titulares de los Poderes Ejecutivos, de los estados y de la República. 

 

Porque para nadie es un secretario también, que varios de los fiscales son nombrados por la influencia e injerencia de los Ejecutivos en los Congresos del estado, cuando van a salir, para proteger, por ese lapso tan largo, los intereses también de quienes dejan el poder en los estados. 

 

Y luego quien llega, busca por artimañas o subterfugios jurídicos, deponerlo, como son los casos que ha mencionado el senador Dante, para poner, proponer y que se nombren fiscales a modo. Y esa no es la procuración de justicia a la que aspiramos, ni en los estados ni en el país, de tener fiscales a modo o fiscales carnales, como se les llama por el pueblo. 

 

Entonces, termino nuevamente, uno: dando la bienvenida, estimado José Manuel del Río. Adelante en tu carrera aquí y hacia el futuro. Y dos: me sumo a la reflexión, de las observaciones que hizo el senador Dante Delgado, para que avancemos en el proceso de revisión de todo el sistema judicial, que va desde la prevención, procuración e impartición de justicia en el país. 

 

¿Qué falta por hacer? ¿Qué hemos hecho, pero qué más nos falta por hacer? 

 

Muchas gracias. 

 

SENADOR RICARDO MONREAL: Tiene el uso de la palabra José Manuel del Río. 

 

¿Quiere alguien hablar, todavía? Pero vamos a darle… 

 

Porque me decían algunos que tenían compromisos; o sea, todos programamos, yo no, pero algunos de ustedes sí; entonces tiene el uso de la palabra. 

 

SECRETARIO JOSÉ MANUEL DEL RÍO VIRGEN: Gracias, señor Presidente. 

 

Senadoras, senadores, no tengo palabras suficientes para poderles decir que por su actividad, por su actuación, por su solidaridad, se visibilizó una injusticia en contra mía; que me afectó a mí, que afectó a mi familia muy duro, y que gracias al activísimo del senador Ricardo Monreal Ávila; del senador Dante Delgado, del senador Eruviel, del senador Eduardo Ramírez, del senador Álvarez Icaza, de la senadora Beatriz Paredes, de la senadora Josefina Vázquez Mota; de los demás y de las demás senadoras y senadores que estuvieron haciendo presión en Veracruz, muy dura, y ustedes los demás senadores, estuvieron haciendo presión muy dura desde la Tribuna más alta de la República, que es la Tribuna del Senado de la República, se pudo visibilizar el problema, la injusticia y las mentiras que había construido la Fiscalía del estado de Veracruz, con un juez a modo, un juez de consigna como es el juez Francisco Reyes Contreras. 

 

No tengo, de verdad palabras, porque hoy que regreso a mi trabajo, me encuentro esta recepción, y la verdad es que me formé siempre para hacer lo correcto, no para lastimar a nadie. Y ustedes lo han visto, he convivido con todos los grupos parlamentarios, y en el camino me encontré con Dante; y luego me encontré con el senador Ricardo Monreal. 

 

Pero miren ustedes, yo creo en la justicia divina, honestamente, y yo tengo la impresión de que gracias a que pude ir a Pacho Viejo y estar seis meses ahí; gracias a eso se pudieron transparentar algunos casos. Por lo menos 25 casos de compañeros que estaban internados ahí y que gracias a la intervención del senador Ricardo Monreal, primero salieron seis, por ultrajes; luego salieron 18; luego, la semana pasada acaba de salir uno más que estaba acusado de tres delitos, un jovencito de 18 años, y un mes que lo encarcelaron, acaba de salir la semana pasada, un año después. Es una vergüenza que le hayan hecho eso. 

 

Pero gracias a que el senador Monreal pudo construir una defensa muy sólida, ahora este joven está nuevamente en su casa, con su familia también. 

 

La verdad es que, si no hubieran ustedes visibilizado este problema mío, quién sabe cómo me hubiera ido. El Poder Judicial de la Federación actuó correctamente en mi caso. 

 

Pero hay muchos casos que tienen más de 90 días que no han resuelto, y de acuerdo con la Ley de Amparo ya debieron de haber resuelto, porque son tantos casos en Veracruz, que no alcanzan los tribunales a resolver. 

 

La verdad es de que encontré en el penal de Pacho viejo mucho rencor, mucho dolor; lo sufrí en carne propia, pero también encontré la felicidad, porque ahí pude ver el cariño y la inmensa solidaridad que ustedes emitieron a mi favor. 

 

Pero también encontré la felicidad cuando pude poner en contacto a algún reo con el senador Monreal o con el senador Dante Delgado. Así que esa felicidad de ayudarle a otros ahí en medio de la desgracia, de verdad que da mucha alegría, se los puedo asegurar. 

 

Hoy traigo varios compromisos, que en la mañana le comentaba al senador Ricardo Monreal: estos compañeros también son inocentes; habrá que ayudarlos. Y él se comprometió con sus familias, a los que les puse en el teléfono, que también los va a atender. 

 

¿Qué le molesta al gobernador de Veracruz? Le molesta que el senador Monreal trabaje en las cárceles, trabaje en los mercados, le ayude a gente que no tiene posibilidades, que no tiene posibilidades de contratar un buen abogado. Eso le molesta mucho; le molesta muchísimo. 

 

Le molesta muchísimo que Dante, que Dante Delgado haya sido el mejor gobernador de Veracruz. Y no lo digo yo. Yo tengo una grabación donde lo dijo el señor Presidente de la República, que Dante había sido el mejor gobernador de Veracruz. Ahora ya cambió, pero bueno, las cosas tendrán que mejorar. 

 

¿Qué les molesta? Les molestan dos proyectos que quieren descarrilar. 

 

Les molesta mucho el activismo de Ricardo Monreal en Veracruz, porque desafortunadamente el gobernador de Veracruz, en lugar de gobernar, se ha vuelto el primer ‘matraquero’ de la Jefa de Gobierno. Me da mucha pena decirlo, pero así es. 

 

Le molesta mucho que Movimiento Ciudadano esté creciendo. Y le molesta demasiado el activismo de Movimiento Ciudadano. 

 

Y entonces dijeron: “muy fácil. Si Del Río está cercano al senador Monreal, entonces el senador Monreal tiene asesinos a su lado”. “Si Del Río está cercano al senador Dante Delgado, entonces Dante Delgado pues tiene asesinos a su lado”. 

 

Y creyeron que podían inventar con 11 inferencias, ¡inferencias!, “el tal vez, quizá, no sé, pero tal vez, la preparación de José Manuel del Río Virgen pudo construir un escenario de muerte”. Tal vez. Pero cómo fue cuando el juez de control, el juez de consigna dijo: “no hay autores materiales, pero ya tengo al autor intelectual”. 

 

“Y la Corte ha dicho que si no hay autores materiales no hay autoría intelectual, pero yo sí lo voy a vincular a proceso porque la preparación que tiene José Manuel del Río da para que construya un escenario de muerte”. 

 

Las 11 inferencias que él construyó se las hizo polvo el Juez de Distrito y luego el Tribunal Colegiado de Circuito. Por cierto, ahora quieren sacar de contexto el voto en contra del magistrado Martín Soto Ortiz, que por cierto él nunca cuestionó mi inocencia en el proyecto, ni en su participación. ¡Al contrario! Estaba de acuerdo en el fondo. 

 

Él lo que cuestionó fue la competencia territorial. Y dijo: “no le tocaba a Xalapa, le tocaba a Poza Rica”. ¡Ah! Con eso quería demostrar el magistrado que el juez de Jalapa era un juez de consigna que, además,  descubrió el Juez de Distrito que el Juez de consigna, su oficio para poder activarse en contra mía, era partir del día 23 y él empezó a actuar el día 22, estando de vacaciones. 

 

Senadoras, senadores: 

 

De verdad les quiero agradecer a ustedes, infinitamente, por supuesto que a la senadora Geovanna; a la senadora Sasil, que estuvieron allá conmigo. Al senador Eduardo Ramírez Aguilar, que gracia a él se visibilizó que estaba yo en una celda con 47 y luego me pasaron a una de 17, y luego ya me dieron la celda en donde, en son de broma me decían “pues, ‘pa que sientas lo que sintió Dante Delgado”, me amenazaban con que iba a llegar un helicóptero a la 1 de la tarde para trasladarme a un Penal. Llegaba el helicóptero. 

 

Hoy en la madrugada que me vine de Jalapa, me mandaron un coche, que me viniera siguiendo y echándome las luces y haciéndome señas obscenas; pero la verdad a mi edad, tengo 68 años, no me da ningún temor de que me vayan a hacer algo. Después de la cárcel, ya qué me miedo puedo tener, sólo que se les vaya un balazo. 

 

Pero si eso pasa, ya ustedes saben que fue Cuitláhuac García, fue Erik Cisneros Burgos o fue Verónica Hernández Giadáns. 

 

Así es que yo no tengo con qué pagarles a ustedes, lo digo honestamente.  

 

La senadora Josefina Vázquez Mota, no me dejaban ir, ni siquiera a la iglesia. La senadora me mandó una imagen que, de verdad, me dijo el director del Penal, me dijo, cuando me revisó, me dijo “pues ahí tienes tu iglesia, ahí pégala en la pared, esa es tu iglesia. Ya, no estés dando lata”. 

 

Y el senador Dante Delgado me mandó esto que tuvo él en la  cárcel, que le ayudó a él a salir, y que aquí lo tengo. Este Cristo lo tuvo Dante Delgado cuando estuvo en la cárcel, y me lo mandó para que me cuidara y me protegiera. 

 

Y hoy voy a decir lo que me mandó el senador Ricardo Monreal Ávila, que es tan cercano al Santo Niño de Atocha, me mandó esta Virgen de Guadalupe para que me cuidara, el día que caí en la cárcel, y me dijo “encomiéndate a esto”. 

 

Estas tres cosas no me las quitaron, afortunadamente, y esa es la justicia divina. Y la justicia legal, me la dio el Poder Judicial de la Federación, me la dio mi inocencia y me la dio la actividad, el hiperactivismo que tuvieron senadoras, senadores, muchas diputadas, y muchos diputados; y particularmente mi querido amigo, el senador Ricardo Monreal Ávila, Dante, mi querido amigo el senador Mancera, que estuvo al pendiente de los amparos. 

 

Emilio Álvarez Icaza, que se metió en el tema de que él es experto. Erandi, que estuvo trabajando en la sombra. El senador Eruviel Ávila, que no se imaginan lo que ayudó; de verdad Kenia y Xóchitl Gálvez, que de verdad me ayudó muchísimo e intentaron mandarme recados. 

 

Quiero decir de mis compañeros que colaboramos en el staff del senador Monreal, agradecerle por supuesto a mi compañero y amigo, a Mauricio Farah, que estuvo al pendiente, muy al pendiente de mi familia. Ya nada más le voy a preguntar después si ya le corresponde que me pague, pero eso lo vemos… 

 

Luego, quiero agradecerle mucho al senador Cristóbal Arias Solís, que siempre estuvo. A Elí, que me mandó varios recados al Penal; por supuesto que a Sylvana, ella sabe cómo me llegaban los mensajes que enviaban.  

 

Y a mi senadora Beatriz Paredes, que en el 2006 éramos diputados juntos y cuando yo me subí a la Tribuna a pelearme porque nos habían hecho fraude con Andrés Manuel; me agarró y me dijo “venga, del Río”; y le dije “dígame, diputada”; “Del Río, usted deje que las instituciones avancen, porque solamente esas se van a fortalecer siempre. Verlo a usted jalonearse, de verdad me disgusta, siéntese, por favor”. 

 

Y entonces yo me tuve que sentar, porque siempre le he hecho mucho caso a ella, y la verdad me da mucha, mucha, ahora me da hasta pena decirlo; pero cuando el senador Monreal me convocó a marchar por el desafuero, me dijo “Del Río te vienes, y traes gente de tu tierra. Tenemos que defender a Andrés Manuel con todo”. Cuando Dante me dijo “hay que defender el triunfo de Andrés Manuel”. Cuando me pidieron que pusiera yo mi casa de campaña, ahí la puse. 

 

No lo digo esto para tener el capelo protector del Presidente de la República, no, no, no. Me basta y me sobra con el de ustedes, con el capelo protector de ustedes. 

 

Y, hoy quiero decirles una cosa: aquí en el trayecto he venido conociendo a muchas y a muchos, y la senadora Imelda de verdad, no tengo con qué agradecerle sus comentarios, senadora. Muchas, muchas gracias por todo. 

 

Se fue el senador Osorio, pero fue, de verdad, muy, muy solidario conmigo, muy solidario y no tengo con qué pagarle también a él. 

 

Por supuesto, siempre he tenido la fortuna de contar con muchos compañeros de la prensa, de los medios de comunicación y tengo que agradecerle a mis compañeros, que son los enlaces  con la Junta de Coordinación Política; todos ellos estuvieron siempre atentos y particularmente quiero decirles que hay muchas personas que no están aquí, pero hay dos, dos que quiero agradecerles, mucho: 

 

A mi hijo, el doctor Óscar del Río Serrano, que se fajó bien en lo político, le digo. Y a mi hijo José Manuel del Río Serrano, que se fajó en lo jurídico con el senador Dante Delgado, que está difícil, pero es muy buen abogado; y con el senador Mancera, y fueron los que fueron construyendo los amparos. 

 

Y con el senador Monreal, que el senador Monreal, perdón que lo diga, voy a cometer una indiscreción: al senador Monreal le pasan un documento y dice “está rebien, mano, pero me haces estos cambios así y así”; y entonces se hace un nuevo documento. Dos veces cambió el amparo el senador Ricardo Monreal Ávila, porque bueno, es doctor en Derecho Constitucional y decía “hay que atacar las causas que están violando tus derechos constitucionales”. 

 

Senadoras, senadores:  

 

Muchas gracias. Yo no tengo con qué agradecerles, siempre, a mi equipo de trabajo; particularmente a Andrea, que tanto quiero; a Roberto y a todos los demás compañeros. 

 

Y les voy a decir una cosa, miren, somos un staff muy chiquito del senador Monreal, pero muy chiquitito; Santos González, el licenciado Encinas, el licenciado Polo y César; y ahí también contamos nosotros siempre, al secretario de Servicios Parlamentarios, el doctor Garita, y también contamos a Mauricio. 

 

Y nosotros siempre, para poder tener las sesiones, trabajamos antes y nos peleamos, discutimos cómo va a estar el orden del día y todo lo que se va dando. Pero les voy a decir una cosa: siempre que nos peleamos; nos decíamos cosas, ¡siempre!, y siempre terminábamos diciendo “pero si no lo haces le voy a decir a la señora Jazmín, para que ella, que tiene rápida comunicación con el senador Monreal, meta orden. Siempre nos decíamos eso. 

 

Ahora que estuve en la cárcel seis meses en la sombra, seis meses guardado en una celda fría, de verdad me di cuenta que los quiero muchísimo y que, si algo les dije cuando, antes de irme de vacaciones a Pacho Viejo, me perdonen. Perdónenme, por favor. 

 

Muchas gracias a todas y a todos. 

 

Y desde aquí les mando, por supuesto, mi cariño y mi solidaridad a mi mujer y a mi hija. 

 

Muchas gracias. 

 

SENADOR RICARDO MONREAL: Pues muchas gracias. 

 

Yo quisiera solamente destacar la enorme solidaridad y, en efecto, el espíritu de cuerpo que esta Cámara ha expresado en esta materia de justicia. 

 

Sí; vamos a revisar los documentos y las resoluciones emitidas desde la Fiscalía, del propio juez local, de control, así como el juez de amparo, de Distrito y el Colegiado, para un análisis jurídico y definir lo que el Senado pueda realizar, si les parece bien. 

 

¿Sí? 

 

SENADOR EMILIO ÁLVAREZ ICAZA LONGORIA: Muy puntualmente. 

 

La semana pasada, Presidente, comentamos con preocupación de los criterios que se estaban tomando para la representación de este Poder en los eventos interparlamentarios internacionales. Yo le solicitaría, tan amable, un informe de qué están… 

 

SENADOR RICARDO MONREAL: Sí. Lo había comentado el senador Osorio… 

 

SENADOR EMILIO ÁLVAREZ ICAZA LONGORIA: En el Grupo Plural hay preocupación porque nos parece, al menos por lo que vimos en redes sociales, no tenemos ninguna información oficial de que no hay una representación de la pluralidad. Si se puede dar un informe de esto… 

 

SENADOR RICARDO MONREAL: Sí. Se va a dar… 

 

SENADOR EMILIO ÁLVAREZ ICAZA LONGORIA: Y lo vemos en la próxima sesión. Se dijo la pasada y quisiera insistir en esto. 

 

SENADOR RICARDO MONREAL: Se va a dar. Yo les dije dos semanas. Seguramente el “Gilberto Bosques” está preparándolo. 

 

SENADOR EMILIO ÁLVAREZ ICAZA LONGORIA: Gracias. 

 

SENADOR RICARDO MONREAL: Creo que han salido algunas, tres o cuatro, pero se les da puntualmente; y sí, se va a cuidar la pluralidad. 

 

Bueno. A todos les agradezco mucho. 

 

Buen provecho y bienvenido, José Manuel. 

 

Saludos. Saludos.